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jueves, 19 de junio de 2008

Decreto sobre la a educación popular



A. V. LUNACHARSKI


Escrito: 11 de noviembre de 1917.
Primera publicación: En John Reed, 1919, Ten Days that Shook the World.
Digitalización: Por Carlos G., 2004.
Fuente: John Reed, Diez días que estremecieron al mundo, 1967, Instituto Cubano del Libro, La Habana.


¡Ciudadanos de Rusia!

Mediante la insurrección del 7 de noviembre, las masas trabajadoras han conquistado auténticamente el poder por primera vez en la historia.

El Congreso de los Soviets de toda Rusia ha transmitido temporalmente este podtr a su Comité Ejecutivo y al Congreso de Comisarios del Pueblo.

Por voluntad del pueblo revolucionario he sido designado comisario del pueblo para la Instrucción Pública.

La dirección general de los asuntos relacionados con la instrucción pública, en la medida en que concierne al poder central, se confía, entre tanto se reúne la Asamblea Constituyente, a una Comisión de Estado para la Instrucción Pública cuyo presidente y órgano ejecutivo es el comisario del pueblo.

¿En qué principies fundamentales se inspirará esta Comisión de Estado? ¿Cómo se delimitará su órbita de competencia?

Orientación general de la actividad educativa.-En materia de educación, todo poder auténticamente democrático, en un país donde reinan el analfabetismo y la ignorancia, debe trazarse como primer objetivo la lucha contra estas dos plagas. Debe, dentro de los plazos más perentorios, acabar enteramente con el analfabetismo organizando una red de escuelas que responda a las exigencias de la pedagogía moderna e implantando la enseñanza general obligatoria y gratuita; debe, al mismo tiempo, crear toda una serie de escuelas normales y establecimientos que puedan, a la mayor brevedad, formar el poderoso ejército de maestros necesarios para instruir a toda la población de la inmensa Rusia...

Enseñanza y educación.-Es preciso señalar la diferencia entre enseñanza y educación.

Enseñanza es la transmisión de conocimientos ya definidos por el maestro al alumno. La educación es un proceso creador. Durante toda la vida la personalidad del hombre se "educa", se extiende, se enriquece, se afirma y se perfecciona.

Las masas populares trabajadoras -obreros, soldados, campesinos- arden en deseos de aprender a leer y escribir, de iniciarse en todas las ciencias. Pero aspiran igualmente a la educación, que no les puede ser dada ni por el Estado, ni por los intelectuales, por nacía ni cor nadie más que por ellos mismos. A este respecto, la escuela, el libro, el teatro, el museo, etc., sólo pueden ser una ayuda. Las masas copulares han de fijar por sí mismas su cuitara, consciente o inconscientemente. Ellas tienen sus ideas, fruto de su situación social, muy diferente de la que disfrutan las clases dominantes y loa'intelectuales que hasta ahora han sido los creadores de la cultura, tienen sus ideas, sus sentimientos, su manera de abordar todas las tareas del individuo y la sociedad. Cada uno a su manera, el obrero de la ciudad y el trabajador del campo edificarán su propia concepción luminosa del mundo, impregnada del pensamiento de la clase trabajadora. Será éste el fenómeno más grandioso y más bello que tendrá pr"r testigos y por actores las generaciones venideras: el de li edificación, por las colectividades de trabajadores, de su alma colectiva, rica y libre.

La enseñanza será, en esta obra, un elemento importante, pero no decisivo. En este punto son más importantes la crítica y la creación de las propias masas, ya que la ciencia y el arte sólo en algunas de sus partes encierran un valor general para la humanidad: en realidad, sufren profundos cambios con cada revolución de clase verdaderamente profunda.

Por todas partes en Rusia, en particular entre los obreros de las ciudades, pero también entre los campesinos, crece la marea del movimiento de educación cultural; las organizaciones de este género se multiplican hasta el infinito entre los obreros y los soldados; ponerse a la cabeza de ellas, prestarles el máximo apoyo, facilitarles su tarea es un deber primordial para el gobierno revolucionario y popular en et campo de la instrucción pública.

Descentralización.-La Comisión de Estado para la Instrucción Pública no es en modo alguno un órgano central de dirección de los establecimientos de enseñanza y educación. Al contrario, toda la actividad escolar debe confiarse a los organismos de administración local. El trabajo propio de las organizaciones de obreros, soldados y campesinos, de las organizaciones creadas para la educación cultural, deberá gozar de plena y total autonomía tanto con relación al poder central como a las municipalidades.

La misión de la Comisión de Estado es de enlace y apoyo; deberá organizar, en escala nacional, las fuentes del apoyo material, ideológico y moral a las instituciones de enseñanza municipales y privadas, y especialmente a las instituciones de la clase trabajadora.

El Comité de Estado para la Instrucción Pública.-Numerosos y valiosos proyectos de leyes han sido elaborados desde los inicios de la revolución por el Comité de Estado para la Instrucción Pública, bastante democrático por su composición y en el que abundan los especialistas experimentados. La Comisión de Estado desea sinceramente colaborar de manera regular con este Comité.

Esta Comisión se dirigirá al Buró del Comité solicitando de él que convoque inmediatamente una sesión extraordinaria del Comité para poner en práctica el siguiente programa:

1. Revisión de las normas de representación en el Comité para llevar a él una democratización todavía más amplia.

2. Revisión de las facultades del Comité con vistas a su ampliación y a la transformación del Comité en una institución fundamental del Estado encargada de elaborar los proyectos de ley que permitan una reorganización total de la enseñanza y la educación públicas de Rusia,"Sobre bases democráticas.

3. Revisión, en común con la nueva Comisión de Estado, de los proyectos de ley ya redactados por el Comité, la que es necesaria, ya que en su elaboración el Comité se ha guiado por el espíritu burgués de los ministerios anteriores, que, por otra parte, entorpecieron la ejecución de estos proyectos, incluso bajo su forma limitada.

Después de esta revisión los proyectos de ley entrarán en vigor y serán aplicados sin ningún papeleo burocrático ajustándose al ord"n de la democracia.

El magisterio y la sociedad.-La Comisión de Estado saluda al cuerpo del magisterio en su noble y brillante trabajo de educación del pueblo ahora dueño del país.

Ningún órgano del poder deberá tomar medida alguna en el campo de la instrucción pública sin un previo y cuidadoso estudio de la opinión de los representantes del magisterio.

Por otra parte, tampoco deberá tomar decisiones por sí y ante sí, en manera alguna, ninguna corporación de especialistas. Esto es igualmente aplicable a las reformas de los establecimientos de enseñanza general.

La meta que perseguirá la Comisión tanto en su propia órbita como en el seno dat Comité de Estado y en todas sus actividades es la colaboración entre el cuerpo del magisterio y las fuerzas sociales.

La Comisión considera como su tarea principal el mejoramiento de la situación de los profesores, y en primer lugar de los que, siendo los más desheredados, son tal vez los trabajadores más importantes en el campo cultural: los maestros de las escuelas primarias. Sus justas reivindicaciones deben ser satisfechas a toda costa y sin demora. El proletariado de la enseñanza ha pedido, sin ser escuchado, que su salario se aumentara a 100 rublos por mes. Sería una vergüenza mantener dfcrante más tiempo en la miseria a los maestros de la abrumadora mayoría de los niños rusos.

La Asamblea Constituyente.- La Asamblea Constituyente comenzará sin duda sus trabajos próximamente. Solamente ella establecerá de manera permanente las modalidades de la vida social y política de nuestro país, incluyendo entre ellas el carácter general de, la organización de la instrucción pública.

Hoy, en que el poder ha pasado a los Soviets, el carácter verdaderamente popular de la Asamblea Constituyente está asegurado. No creemos que la orientación seguida por la Comisión de Estado con el apoyo del Comité de Estado pueda llegar a ser modificada de un modo esencial por la voluntad de la Asamblea Constituyente. Sin prejuzgar sus decisiones, el nuevo gobierno popular se considera asistido del derecho a aplicar, también en este campo, cierto número de medidas encaminadas a enriquecer y elevar lo más rápidamente posible la vida espiritual del país.

El Ministerio.-Los asuntos en curso deberán seguir siendo resueltos por el ministerio de Instrucción Pública. La Comisión de Estado elegida por el Comité Ejecutivo de los Soviets y el Comité de Estado tomarán a su cargo cuantas modificaciones se hagan necesarias de m"do inmediato en su composición y estructura. Las modalidades definitivas de la dirección del Estado en el campo de la instrucción pública será, naturalmente, la Asamblea Constituyente quien las establezca. Entre tanto, el ministerio deberá cumplir las funciones de organismo ejecutivo cerca de la Comisión de Estado para la Instrucción Pública y del Comité de Estado para la enseñanza.

La seguridad de la salvación del país está en la colaboración de todas sus fuerzas vivas auténticamente democráticas. ; Estamos seguros de que el esfuerzo unánime de los trabajadores y los intelectuales esclarecidos y honrados sacará al país de esta crisis dolorosa y lo conducirá, gracias a la democracia total, al reino del socialismo y de la fraternidad de los pueblos.

El comisario del pueblo para la Instrucción Pública,

A. V. LUNACHARSKI

Petrogrado, 11 de noviembre de 1917.


Fuente: MIA

martes, 27 de mayo de 2008

Revolución y Educación Política

El socialismo ha demostrado tener la solución irrefutable para innumerables cantidad de males que derivan de la propiedad privada. Entre ellas se encuentra la erradicación del analfabetismo o mejor la falta de palabra escrita. Pues lejos de limitarse a acercar al pueblo a las primeras letras la realidad demostró que en la URSS fueron elevadísimos los niveles de acceso a la cultura escrita tanto en su variante estética como informativa.
Estas bellas imágenes dan cuenta de los comienzos de esa tarea liberadora de la Revolución Proletaria.

sábado, 10 de mayo de 2008

Proletariado y arte

Fuente: marxist.org

Anatoli V. Lunacharsky

[Tesis del informe a la Primera Conferencia de Organizaciones de Cultura Proletaria -Proletkult- de toda Rusia.]


1. El arte puede ser denominado universal en la medida en que todo lo valioso en las obras de siglos y pueblos es parte inalienable del tesoro de la cultura universal.

2. A nadie, sin embargo, se le ocurre negar las diferencias obvias entre el arte de las distintas épocas y pueblos.

3. Nosotros, los marxistas, sabemos que estas diferencias no se explican a través de conceptos imprecisos tales como el espíritu nacional, la época o el clima, sino por el régimen social, determinado, a su vez, por la correlación entre las clases.

4. El arte es, o bien expresión pura de la ideología de tal o cual clase, o bien experimenta sobre sí las influencias cruzadas de varias clases; pero el análisis clasista de la obra de arte es el método más fructífero para su investigación.

5. El arte de una misma clase no es siempre idéntico. Hay ejemplos clásicos de la evolución del arte de clase: gérmenes, período de aspiraciones, clasicismo, realismo, romanticismo de la desesperación, misticismo.

6. A pesar de eso, todas las etapas de la evolución del arte de una clase dada están teñidas por la psicología de la clase en cuestión.

7. Intento de caracterizar el futuro arte proletario partiendo de estos planteamientos.

8. La independencia de la creación proletaria se expresa en su originalidad, en nada artificial, y presupone la familiarización con todos los frutos de la cultura anterior.

9. La intelectualidad desempeña ya un cierto papel en el nacimiento del arte proletario por vía de la creación de una serie de obras de carácter transitorio.




Escrito: En 1918, para la I Conferencia de Organizaciones de Cultura Proletaria de Toda Rusia, realizada en Moscú, 15-20 de sept., 1918.
Primera edición: Editorial Judozhesvennaya Literatura, Moscú, 1967.
Digitalización: Marxists Internet Archive, junio de 2000 .
Fuente: A. V. Lunacharsky, Sobre arte y literatura, Ed. Arte y Literatura, La Habana - Cuba, 1985.
Esta Edición: Marxists Internet Archive, 2000.


viernes, 25 de abril de 2008

Nadeshda KRUPSKAYA

Revolucionaria bolchevique, miembra del gobierno soviético y de la editorial de Iskra. Promovió el Día Internacional de la Mujer en Rusia. También recordada por haber sido la compañera y consejera de V. I. Lenin.




PREFACIO
a la primera edición rusa de
Diez días que estremecieron al mundo de John Reed

Escrito: En ruso, en 1919
Primera publicación: En 1919, en John Reed, Diez días que estremecieron al mundo, 1a edición rusa.
Versión al castellano: Carmelo Saavedra.
Digitalización: Carlos G.
Fuente: John Reed, Diez días que estremecieron al mundo, La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1967.


DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO es el título que John Reed ha dado a su asombrosa obra. Este libro describe, con una intensidad y un vigor extraordinarios, los primeros días de la Revolución de Octubre. No se trata de una simple enumeración de hechos, ni de una colección de documentos, sino de una serie de escenas vividas y a tal punto típicas, que no pueden por menos de evocar, en el espíritu de los que fueron testigos de la revolución, episodios análogos a los que ellos presenciaron. Todos estos cuadros, tomados directamente de la realidad, traducen de manera insuperable el sentimiento de las masas y permiten así captar el verdadero sentido de los diferentes actos de la gran revolución.

Se antoja extraño, a primera vista, que este libro lo haya escrito un extranjero, uri americano que ignora la lengua del país y sus costumbres. Al parecer, tendría que haber caído, a cada paso, en los errores más ridículos y omitido factores esenciales.

No suelen escribir así los extranjeros sobre la Rusia soviética. O no entienden los acontecimientos, o generalizan los hechos aislados, que no siempre son típicos. Verdad es que casi ninguno fue testigo personal de la revolución.

John Reed no fue un observador indiferente. Revolucionario apasionado, comunista, comprendía el sentido de los acontecimientos, el sentido de la gigantesca lucha. De ahí esa agudeza de visión, singla cual no habría podido escribir un libro semejante.

Tampoco los rusos hablan de otro modo de la Revolución de Octubre: o bien formulan un juicio general, o bien se limitan a describir los episodios de que fueron testigos. El libro de John Reed ofrece un cuadro de conjunto de la insurrección de las masas populares tal como realmente se produjo, y por ello tendrá una importancia muy particular para la juventud, para las generaciones futuras, para aquellos a cuyos ojos la Revolución de Octubre será ya historia. En su género, el libro de John Reed es una epopeya.

John Reed está inseparablemente unido a la revolución rusa. Amaba la Rusia soviética y se sentía cerca de ella. Abatido por el tifus reposa al pie de la muralla roja del Kremlin. Quien ha descrito los funerales de las víctimas de la revolución como lo hizo John Reed, merece tal honor.

N. KRUPSKAYA


viernes, 11 de abril de 2008

Cultura y Ravolución Proletaria


Fuente: marxist.org

Anatoli V. Lunacharsky

[Tesis del informe a la Primera Conferencia de Organizaciones de Cultura Proletaria -Proletkult- de toda Rusia.]


1. El arte puede ser denominado universal en la medida en que todo lo valioso en las obras de siglos y pueblos es parte inalienable del tesoro de la cultura universal.

2. A nadie, sin embargo, se le ocurre negar las diferencias obvias entre el arte de las distintas épocas y pueblos.

3. Nosotros, los marxistas, sabemos que estas diferencias no se explican a través de conceptos imprecisos tales como el espíritu nacional, la época o el clima, sino por el régimen social, determinado, a su vez, por la correlación entre las clases.

4. El arte es, o bien expresión pura de la ideología de tal o cual clase, o bien experimenta sobre sí las influencias cruzadas de varias clases; pero el análisis clasista de la obra de arte es el método más fructífero para su investigación.

5. El arte de una misma clase no es siempre idéntico. Hay ejemplos clásicos de la evolución del arte de clase: gérmenes, período de aspiraciones, clasicismo, realismo, romanticismo de la desesperación, misticismo.

6. A pesar de eso, todas las etapas de la evolución del arte de una clase dada están teñidas por la psicología de la clase en cuestión.

7. Intento de caracterizar el futuro arte proletario partiendo de estos planteamientos.

8. La independencia de la creación proletaria se expresa en su originalidad, en nada artificial, y presupone la familiarización con todos los frutos de la cultura anterior.

9. La intelectualidad desempeña ya un cierto papel en el nacimiento del arte proletario por vía de la creación de una serie de obras de carácter transitorio.




Escrito: En 1918, para la I Conferencia de Organizaciones de Cultura Proletaria de Toda Rusia, realizada en Moscú, 15-20 de sept., 1918.
Primera edición: Editorial Judozhesvennaya Literatura, Moscú, 1967.
Digitalización: Marxists Internet Archive, junio de 2000 .
Fuente: A. V. Lunacharsky, Sobre arte y literatura, Ed. Arte y Literatura, La Habana - Cuba, 1985.
Esta Edición: Marxists Internet Archive, 2000.


lunes, 7 de abril de 2008

Editorial



1917: la revolución; 1991: la disolución. Ascenso y descenso de la URSS y el mundo socialista. Una mirada sobre el siglo XX.

¿Errores de dirección política y ambiciones de poder o producto de la lucha de clases?

Análisis de la historia.

Toda interpretación de los hechos históricos está teñida por la subjetividad de quien la realiza. Más aún si el tema que se trata es una revolución proletaria. La vigencia de la lucha entre explotadores y explotados tiene hoy (como hace más de dos siglos) tanta trascendencia que hace imposible no tomar partido.

Por lo tanto analizo los acontecimientos que llevaron a la toma del poder en Rusia por parte del Partido Bolchevique hasta la desgraciada caída del “campo socialista” en la década del 90, con la convicción de que aquellas experiencias fueron las primeras que realizaba el proletariado para lograr su emancipación y con ella la de todos los pueblos del mundo. Y que hoy lejos de haber abandonado esa búsqueda reaparece nuevamente en escena advirtiéndole a la burguesía que la espera su verdugo en el umbral.

El socialismo real

En la terminología ideológica soviética se llamaba “socialismo real” a la clase de socialismo que funcionaba en Europa del este( Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Yugoslavia, Rumania, Bulgaria, Albania y la República Democrática Alemana) que había quedado configurada al llegar 1950 y que implicaba o sugería que podía haber otras clases distintas y mejores de socialismo pero que en la práctica esta era la única que funcionaba.

Este área socialista durante la mayor parte de su existencia formó un universo propio autónomo y en gran medida autosuficiente. Conformaba un bloque único bajo el liderazgo y la dirección de la URSS.

Los sistemas políticos del mundo socialista eran básicamente imitaciones del modelo soviético. Se basaban en un partido único fuertemente jerarquizado y autoritario que monopolizaba el Estado y gestionaba una economía planificada, centralizada e imponía un credo marxista - leninista único a la población.

Estos regímenes socialistas, si bien fueron posibles gracias a la victoria del Ejército Rojo, no fueron impuestos por las armas más que en cuatro casos: Polonia, Alemania ocupada, Rumania y Hungría (en tanto que la llegada del socialismo en China, Corea y Vietnam no debía nada a las armas soviéticas).

En estos Estados europeos la llegada del socialismo, incluso en los casos en que fue impuesto por el Ejército Rojo, gozó por un determinado tiempo de legitimidad y apoyo popular. Inspiraba a jóvenes e intelectuales a la idea de construir un mundo nuevo sobre las ruinas de viejo. El compromiso Comunista con la industrialización (progreso y modernidad) en los países agrícolas más atrasados tuvo mucha resonancia entre las masas.

Ahora bien, como dijimos estos países conformaban un bloque que se sometía a las decisiones de la rígida política y economía de la URSS. Mientras Stalin estuvo al frente su actitud fue muy poco conciliadora con las disidencias que pudieran tener los países del Este europeo. Eran muy comunes las purgas y procesos públicos en las direcciones de los partidos comunistas de estos países satélites.

La salida de Yugoslavia en 1948 no afecto al movimiento comunista. Con la muerte de Stalin en 1953 y los ataques oficiales a la era stalinista que se registraron e el XX congreso del PCUS de 1956 comenzó el desmoronamiento político del bloque. Llegados los años sesenta las presiones a favor de la flexibilidad y racionalidad de la planificación económica soviética se hicieron difíciles de resistir. Dada la estructura de estos Estados comunistas las respuestas vinieron desde arriba.

La rebelión estallada en Checoslovaquia y el programa que proponía su Partido Comunista fueron más de lo que la URSS pudo permitir y, no sin diferencias internas, derrocó al gobierno de Praga por la fuerza de las armas.

A pesar de que el bloque permaneció unido por veinte años más este hecho pareció ser el fin del Movimiento Comunista Internacional con centro en Moscú.

Mientras tanto, e independientemente de estos sucesos políticos, existía aún la necesidad material de reformar el sistema de economía dirigida de tipo soviética. Las economías no socialistas crecían más que éstas. En los años setenta se hicieron intentos de descentralización sin demasiado éxito.

Ya no podrían revertir esta situación política y económica que llevaría al derrumbe del campo socialista en los años noventa.

En busca del por qué del socialismo real

Existen , al menos, tres variables principales que influyeron para que la revolución de octubre de 1917 se desarrollara como lo hizo y terminara de esa manera:

A. El factor subjetivo: Partido Bolchevique (su ideología marxista, su organización, su conciencia).

B. Las condiciones objetivas de Rusia en 1917 .

C. El hecho histórico de la toma del poder por parte de la vanguardia del proletariado.

Estos elementos centrales sumados a los imponderables tales como, por ejemplo, la temprana muerte natural de Lenin; el problema de las nacionalidades; los conflictos bélicos; la resistencia de la burguesía rusa; el ataque permanente de las potencias imperialistas y los errores políticos de la dirección, configuraron el destino de la revolución. Intentaremos, al desarrollar un poco los aspectos centrales antes mencionados, alcanzar una conclusión que nos permita comprender, en líneas generales, por qué el socialismo real fue lo que fue. Veamos.

El partido bolchevique.

El partido bolchevique fue concebido por Lenin como una organización revolucionaria, conspirativa que tenía como estrategia principal la toma de poder para la instalación de la dictadura del proletariado. Era consciente de que en la Rusia de principios del siglo XX su partido era el único capaz de dirigir al proletariado hacia su liberación.

Contaba con un partido clandestino formado por cuadros profesionales, fogueados en mil batalla y con formación teórica. Estaban organizados mediante el centralismo democrático. Este último aspecto será central para comprender la futura organización del gobierno soviético.

El modo organizativo que toma el partido de Lenin se debe a que los objetivos que persigue atraerán necesariamente la represión de las clases dominantes. Por lo tanto era imprescindible, para alcanzar la victoria final (único objetivo que tiene la organización), constituir una estructura que permitiera la discusión y el debate del colectivo y a si mismo el sometimiento de la minoría a la mayoría y, sobre todo, el cumplimiento a raja tabla de las resoluciones del colectivo.

Es posible que en esta centralización se encuentre parte del germen de la futura burocratización de la URSS, pero es evidente que sin ella no se hubiera podido alcanzar la toma del poder. La estructura así planteada le permitió estar a la altura de las circunstancias de la situación de masas a lo largo del año 1917 y mantener independencia política del resto de los partidos reformistas y de la burguesía.

El partido así concebido por los bolcheviques era necesario para la toma del poder y para el sostenimiento de la dictadura del proletariado. Así mismo era idea de Lenin y demás dirigentes que una vez alcanzado el poder la administración y dirección del Estado fuera llevado adelante por los soviets, quienes progresivamente se irían desprendiendo de las estructuras del viejo Estado mientras constituían uno nuevo acorde a le estrategia proletaria de la revolución mundial. Dice Lenin: “El proletariado no puede “apoderarse” del “aparato del Estado” y “ponerlo en marcha”. Pero si puede destruir todo lo que hay de opresor , de rutinario, de incorregiblemente burgués en el viejo aparato del Estado, y reemplazarlo por un nuevo aparato propio. Este aparato es, precisamente, los soviets de diputados obreros, soldados y campesinos”

Nada de lo expuesto anteriormente puede dejar de mirarse bajo la estrategia del Partido Bolchevique que consistía en la revolución mundial. Nadie en dicho partido esperaba que el gobierno revolucionario pudiera sobrevivir el aislamiento. Para ellos Rusia sería tan solo un disparador del estallido revolucionario en los países desarrollados.

Pero no fue así. Rusia iba a ser por mucho tiempo el único país en donde había triunfado la revolución proletaria.

Es aquí cuando nos preguntamos: ¿tenían otro opción los bolcheviques que dedicarse a transformar su país?; ¿contaban con las fuerzas productivas, políticas, sociales, técnicas para lograr el plan original?; ¿podían aplicar otra cosa que no sea la economía de guerra (planificación y centralización política, administrativa y económica)?

Rusia en 1917

En la obra de Marx y Engels, que era la guía del accionar de los bolcheviques, falta cualquier tipo de discusión a cerca de “planificación” que luego sería el criterio esencial del socialismo. ¿Por qué?

Fue la guerra civil posterior a octubre la que hizo enfrentar a la dirección del partido directamente al problema. La guerra condujo al “comunismo de guerra”, el cual como cualquier otra economía de guerra conlleva planificación y dirección de la economía por parte del Estado. Era imprescindible soportar los embates de la burguesía. Había que sostenerse en el poder, pues al quedar aislada la revolución eso era con lo único que contaban los bolchevique: poder.

Rusia estaba, después de la guerra, en ruinas y mucho más atrasada que en la época de los zares. Dos millones de personas emigraron privando al Estado soviético de una importante cantidad de cuadros preparados. Desapareció el desarrollo industrial alcanzado con el zar y la mayor parte de los obreros industriales que formaba la base del partido estaban muertos o dispersados por la revolución y la guerra civil, o trasladados a las oficinas del Estado o del partido. Lo que quedaba era una Rusia todavía más anclada en el pasado, la masa inmóvil e inerte del campesinado a quienes la revolución (contra los criterios marxistas tradicionales) había dado tierras como un precio necesario para la victoria y para gobernar una cantidad de burócratas cuyo nivel cultural era más bajo que los de antes. Por encima de esta masa estaba el partido Bolchevique que contaba con poca representatividad.

En este contexto el gobierno dirigido por Lenin se vio obligado tomar determinaciones que reflejaron el realismo característico del gran líder de la revolución y que en cierta medida contradecía los postulados teóricos del marxismo y para algunos constituía una derrota del comunismo: la NEP buscaba lograr una industrialización acelerada a costa de concesiones a campesinos y sectores pequeños burgueses.

“¿Qué opciones tenía ese régimen, que se encontraba, además, aislado y boicoteado por los gobiernos y los capitalistas extranjeros?”, se pregunta Eric Hobsbawn en su “Historia del siglo XX”.

La toma del poder. Gobernar.

Aclaremos nuevamente que el Partido Bolchevique no se hace con el poder en busca de modificar lo que no sale bien en el sistema vigente para lograr mejorar la calidad de vida del pueblo. Tiene como fin máximo acabar con la explotación del hombre por el hombre. Destruir el sistema capitalista que permite que una minoría se apropie del trabajo de la mayoría sometiéndola a las más penosas condiciones de vida y construir una sociedad libre de explotación y carencias donde el trabajo sea el principal motor de la libertad humana.

Con tal objetivo y teniendo en cuenta el contexto que rodea la revolución anteriormente descripta es que los bolcheviques comprenden la necesidad de sostenes la victoria en Rusia. Es así que nace la NEP...

Conclusión

Muerto ya Lenin la dirección soviética tomará un rombo que fue denominado Stalinismo. Considero que el análisis de esa etapa requiere un estudio pormenorizado. Sin embargo me atrevo a poner en cuestión las criticas que generalmente se le hacen: ¿No fue el Stalinismo producto del desarrollo de la lucha de clases? ¿No es acaso hijo de la Rusia destruida, de la NEP, de la necesidad empírica de centralizar y planificar?

Lejos está en mi ánimo y mis ideas justificar autoritarismos, burocracias ni crueldades. Pero, si ponemos por delante las características de Stalin como dirigente, sin entender que él es producto del proceso revolucionario, caeríamos en la simplificación de creer que la historia es realizada solo por grandes hombres que según su psiquis y sus ambiciones determinan el futuro.

Para terminar quisiera sumarme a un pensamiento de Eric Hobsbawn: “No cabe duda que bajo el liderazgo de alguna otro figura del Partido Bolchevique, los sufrimientos de los pueblos de la URSS hubieran sido menores al igual que sus víctimas. No obstante, cualquier política de modernización acelerada en la URSS, en las circunstancias de la época, habría resultado forzosamente despiadada, porque había que imponerla contra la mayoría de la población...”