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jueves, 19 de junio de 2008

Decreto sobre la a educación popular



A. V. LUNACHARSKI


Escrito: 11 de noviembre de 1917.
Primera publicación: En John Reed, 1919, Ten Days that Shook the World.
Digitalización: Por Carlos G., 2004.
Fuente: John Reed, Diez días que estremecieron al mundo, 1967, Instituto Cubano del Libro, La Habana.


¡Ciudadanos de Rusia!

Mediante la insurrección del 7 de noviembre, las masas trabajadoras han conquistado auténticamente el poder por primera vez en la historia.

El Congreso de los Soviets de toda Rusia ha transmitido temporalmente este podtr a su Comité Ejecutivo y al Congreso de Comisarios del Pueblo.

Por voluntad del pueblo revolucionario he sido designado comisario del pueblo para la Instrucción Pública.

La dirección general de los asuntos relacionados con la instrucción pública, en la medida en que concierne al poder central, se confía, entre tanto se reúne la Asamblea Constituyente, a una Comisión de Estado para la Instrucción Pública cuyo presidente y órgano ejecutivo es el comisario del pueblo.

¿En qué principies fundamentales se inspirará esta Comisión de Estado? ¿Cómo se delimitará su órbita de competencia?

Orientación general de la actividad educativa.-En materia de educación, todo poder auténticamente democrático, en un país donde reinan el analfabetismo y la ignorancia, debe trazarse como primer objetivo la lucha contra estas dos plagas. Debe, dentro de los plazos más perentorios, acabar enteramente con el analfabetismo organizando una red de escuelas que responda a las exigencias de la pedagogía moderna e implantando la enseñanza general obligatoria y gratuita; debe, al mismo tiempo, crear toda una serie de escuelas normales y establecimientos que puedan, a la mayor brevedad, formar el poderoso ejército de maestros necesarios para instruir a toda la población de la inmensa Rusia...

Enseñanza y educación.-Es preciso señalar la diferencia entre enseñanza y educación.

Enseñanza es la transmisión de conocimientos ya definidos por el maestro al alumno. La educación es un proceso creador. Durante toda la vida la personalidad del hombre se "educa", se extiende, se enriquece, se afirma y se perfecciona.

Las masas populares trabajadoras -obreros, soldados, campesinos- arden en deseos de aprender a leer y escribir, de iniciarse en todas las ciencias. Pero aspiran igualmente a la educación, que no les puede ser dada ni por el Estado, ni por los intelectuales, por nacía ni cor nadie más que por ellos mismos. A este respecto, la escuela, el libro, el teatro, el museo, etc., sólo pueden ser una ayuda. Las masas copulares han de fijar por sí mismas su cuitara, consciente o inconscientemente. Ellas tienen sus ideas, fruto de su situación social, muy diferente de la que disfrutan las clases dominantes y loa'intelectuales que hasta ahora han sido los creadores de la cultura, tienen sus ideas, sus sentimientos, su manera de abordar todas las tareas del individuo y la sociedad. Cada uno a su manera, el obrero de la ciudad y el trabajador del campo edificarán su propia concepción luminosa del mundo, impregnada del pensamiento de la clase trabajadora. Será éste el fenómeno más grandioso y más bello que tendrá pr"r testigos y por actores las generaciones venideras: el de li edificación, por las colectividades de trabajadores, de su alma colectiva, rica y libre.

La enseñanza será, en esta obra, un elemento importante, pero no decisivo. En este punto son más importantes la crítica y la creación de las propias masas, ya que la ciencia y el arte sólo en algunas de sus partes encierran un valor general para la humanidad: en realidad, sufren profundos cambios con cada revolución de clase verdaderamente profunda.

Por todas partes en Rusia, en particular entre los obreros de las ciudades, pero también entre los campesinos, crece la marea del movimiento de educación cultural; las organizaciones de este género se multiplican hasta el infinito entre los obreros y los soldados; ponerse a la cabeza de ellas, prestarles el máximo apoyo, facilitarles su tarea es un deber primordial para el gobierno revolucionario y popular en et campo de la instrucción pública.

Descentralización.-La Comisión de Estado para la Instrucción Pública no es en modo alguno un órgano central de dirección de los establecimientos de enseñanza y educación. Al contrario, toda la actividad escolar debe confiarse a los organismos de administración local. El trabajo propio de las organizaciones de obreros, soldados y campesinos, de las organizaciones creadas para la educación cultural, deberá gozar de plena y total autonomía tanto con relación al poder central como a las municipalidades.

La misión de la Comisión de Estado es de enlace y apoyo; deberá organizar, en escala nacional, las fuentes del apoyo material, ideológico y moral a las instituciones de enseñanza municipales y privadas, y especialmente a las instituciones de la clase trabajadora.

El Comité de Estado para la Instrucción Pública.-Numerosos y valiosos proyectos de leyes han sido elaborados desde los inicios de la revolución por el Comité de Estado para la Instrucción Pública, bastante democrático por su composición y en el que abundan los especialistas experimentados. La Comisión de Estado desea sinceramente colaborar de manera regular con este Comité.

Esta Comisión se dirigirá al Buró del Comité solicitando de él que convoque inmediatamente una sesión extraordinaria del Comité para poner en práctica el siguiente programa:

1. Revisión de las normas de representación en el Comité para llevar a él una democratización todavía más amplia.

2. Revisión de las facultades del Comité con vistas a su ampliación y a la transformación del Comité en una institución fundamental del Estado encargada de elaborar los proyectos de ley que permitan una reorganización total de la enseñanza y la educación públicas de Rusia,"Sobre bases democráticas.

3. Revisión, en común con la nueva Comisión de Estado, de los proyectos de ley ya redactados por el Comité, la que es necesaria, ya que en su elaboración el Comité se ha guiado por el espíritu burgués de los ministerios anteriores, que, por otra parte, entorpecieron la ejecución de estos proyectos, incluso bajo su forma limitada.

Después de esta revisión los proyectos de ley entrarán en vigor y serán aplicados sin ningún papeleo burocrático ajustándose al ord"n de la democracia.

El magisterio y la sociedad.-La Comisión de Estado saluda al cuerpo del magisterio en su noble y brillante trabajo de educación del pueblo ahora dueño del país.

Ningún órgano del poder deberá tomar medida alguna en el campo de la instrucción pública sin un previo y cuidadoso estudio de la opinión de los representantes del magisterio.

Por otra parte, tampoco deberá tomar decisiones por sí y ante sí, en manera alguna, ninguna corporación de especialistas. Esto es igualmente aplicable a las reformas de los establecimientos de enseñanza general.

La meta que perseguirá la Comisión tanto en su propia órbita como en el seno dat Comité de Estado y en todas sus actividades es la colaboración entre el cuerpo del magisterio y las fuerzas sociales.

La Comisión considera como su tarea principal el mejoramiento de la situación de los profesores, y en primer lugar de los que, siendo los más desheredados, son tal vez los trabajadores más importantes en el campo cultural: los maestros de las escuelas primarias. Sus justas reivindicaciones deben ser satisfechas a toda costa y sin demora. El proletariado de la enseñanza ha pedido, sin ser escuchado, que su salario se aumentara a 100 rublos por mes. Sería una vergüenza mantener dfcrante más tiempo en la miseria a los maestros de la abrumadora mayoría de los niños rusos.

La Asamblea Constituyente.- La Asamblea Constituyente comenzará sin duda sus trabajos próximamente. Solamente ella establecerá de manera permanente las modalidades de la vida social y política de nuestro país, incluyendo entre ellas el carácter general de, la organización de la instrucción pública.

Hoy, en que el poder ha pasado a los Soviets, el carácter verdaderamente popular de la Asamblea Constituyente está asegurado. No creemos que la orientación seguida por la Comisión de Estado con el apoyo del Comité de Estado pueda llegar a ser modificada de un modo esencial por la voluntad de la Asamblea Constituyente. Sin prejuzgar sus decisiones, el nuevo gobierno popular se considera asistido del derecho a aplicar, también en este campo, cierto número de medidas encaminadas a enriquecer y elevar lo más rápidamente posible la vida espiritual del país.

El Ministerio.-Los asuntos en curso deberán seguir siendo resueltos por el ministerio de Instrucción Pública. La Comisión de Estado elegida por el Comité Ejecutivo de los Soviets y el Comité de Estado tomarán a su cargo cuantas modificaciones se hagan necesarias de m"do inmediato en su composición y estructura. Las modalidades definitivas de la dirección del Estado en el campo de la instrucción pública será, naturalmente, la Asamblea Constituyente quien las establezca. Entre tanto, el ministerio deberá cumplir las funciones de organismo ejecutivo cerca de la Comisión de Estado para la Instrucción Pública y del Comité de Estado para la enseñanza.

La seguridad de la salvación del país está en la colaboración de todas sus fuerzas vivas auténticamente democráticas. ; Estamos seguros de que el esfuerzo unánime de los trabajadores y los intelectuales esclarecidos y honrados sacará al país de esta crisis dolorosa y lo conducirá, gracias a la democracia total, al reino del socialismo y de la fraternidad de los pueblos.

El comisario del pueblo para la Instrucción Pública,

A. V. LUNACHARSKI

Petrogrado, 11 de noviembre de 1917.


Fuente: MIA

domingo, 15 de junio de 2008

El socialismo puso a la URSS a la cabeza del progreso científico

Informe ( sin imágenes9 extraído de Antorcha.org

En 1917 Rusia era uno de los países más atrasados de Europa y su población era casi totalmente analfabeta. La Revolución de Octubre cambió esa situación radicalmente.

En toda una serie de direcciones, los adelantos de los soviéticos permitieron a la ciencia soviética ocupar posiciones de vanguardia en la mundial. Se prestó especial atención al fomento de las investigaciones fundamentales, de las ramas del saber que aseguraban en muchos aspectos la tasa de progreso de la economía nacional y reforzaban la capacidad de defensa del país.

Fue una realización histórica el dominio de la energía atómica (por un grupo de científicos bajo la dirección del académico I. Kurchátov), la puesta en marcha en 1947 de un sincrofasotrón, el más potente del mundo a la sazón, para el estudio de las partículas atómicas (1). La creación en la URSS de la bomba atómica enfrió el ímpetu de muchos instigadores de la nueva guerra mundial.

Descentralización de la investigación científica

El descubrimiento de poderosas zonas petrolíferas, previstas en trabajos anteriores, en Siberia Occidental y de grandes yacimientos de minerales en Yakutia, los Urales, Siberia y el Extremo Oriente y la utilización de riquísimos recursos hidroenergéticos condicionaron el impetuoso progreso de estas comarcas. En un pasado reciente, las fuerzas científicas fundamentales se concentraban en Moscú, Leningrado, Járkov, Kíev y otras ciudades de la parte europea del país, pero hacia mediados de la sexta década una parte de las organizaciones de investigación científica pasó a concentrarse igualmente en los Urales, el Kazajstán, Siberia, Transcaucasia, las repúblicas centroasiáticas y el Extremo Oriente.

[...] Tan sólo en el sistema de la Academia de Ciencias de la URSS había en 1956 un total de 120 institutos y grandes laboratorios, además de 12 filiales locales. Se crearon bases de investigación en la isla de Sajalin, en Kamchatka, en el Daguestán, las tierras del Volga y Crimea. Cuando ante el país se planteó el importante problema de utilizar en gran escala las fuerzas productivas de Siberia se resolvió crear allí un nuevo e importante complejo de centros científicos -la Sección Siberiana de la Academia de Ciencias de la URSS, con sede en Novosibirsk-, levantándose Akademgorodok, es decir, un poblado con toda una red de instituciones científicas. Los científicos de Siberia se dedican a investigaciones fundamentales de las direcciones generales y específicas del territorio. En algunas direcciones científicas importantes, la Sección Siberiana ocupa un lugar prominente en el país y goza de fama mundial.

Merced a la consecuente aplicación de la política nacional leninista del partido, a medida que aumentaban los cuadros científicos y se fortalecían los centros de investigación científica en las zonas habitadas por otras nacionalidades, ademas de la rusa, surgieron en los años postbélicos [después de 1945] nuevas academias de ciencias de diversas repúblicas: las de Kazajia, Estonia, Letonia, Tadzhikia, Turkmenia, Kirguizia, Lituania y Moldavia. Muchas academias fueron fundadas partiendo de las filiales de la Academia de Ciencias de la URSS. Estas instituciones pasaron a desempeñar el papel rector en el progreso de su respectiva región. En el período posterior a la guerra [II Guerra Mundial] se ha elevado aún más el prestigio científico de la Academia de Ciencias de la RSS de Ucrania, en la que se desplegaron vastas investigaciones en el dominio de la cibernética (2), la física del estado sólido, la materialogenia, la química física, la geología y la soldadura de metales. Hicieron considerable aporte al progreso de la ciencia patria y mundial los astrofísicos de la Academia de Ciencias de la RSS de Armenia; en la esfera de la mecánica y la matemática, los sabios de la Academia de Ciencias de la RSS de Georgia; en la esfera de la química de los alcaloides, los científicos de la Academia de Ciencias de la RSS de Uzbekia; en la esfera de la geología, los hombres de ciencia de la Academia de Ciencias de la RSS de Kazajia; en la esfera de la petroquímica, los científicos de la Academia de Ciencias de la RSS de Azerbaidzhán; en el dominio de la síntesis orgánica fina, los sabios de la Academia de Ciencias de la RSS de Letonia, y así sucesivamente. Las academias de ciencias de las repúblicas de Asia Central prestan atención a la investigación de las bases científicas del cultivo del algodonero, al estudio de los desiertos, al usufructo de las aguas y a los problemas de sismología.

[...] En estrecha colaboración creadora con científicos extranjeros comenzaron a principios de la sexta década las investigaciones de la Antártida y prosiguieron los intensos estudios del Ártico. Fueron galardonadas con el Premio Nobel las realizaciones de los científicos soviéticos N. Semiónov, J. Tamm, L. Landau, P. Cherenkov, I. Frank, N. Básov y A. Projorov.

Fue un gran adelanto de la técnica soviética la creación de aviones supersónicos militares y de viajeros (de los constructores A. Tupolev, S. Iliushin, A. Yakovlev, O. Antónov y otros), en los que se batieron varios récords mundiales.

Avances en Física subatómica

Una extensa labor de experimentación científica e investigación han realizado, sobre todo en los últimos decenios, los físicos del país para revelar los secretos del átomo y utilizar su energía con fines pacíficos. E1 27 de junio de 1954 se puso en servicio en la Unión Soviética la primera central atomoeléctrica de carácter industrial. Los hombres de ciencia de los países socialistas mancomunaron sus esfuerzos para crear en la ciudad de Dubna, cerca de Moscú, el Instituto Internacional de Problemas Nucleares. Este centro científico de primer orden está dotado de magníficos equipos modernos facilitados por el Gobierno de la URSS. En abril de 1957 se puso en marcha aquí el acelerador de partículas atómicas más potente de la época. Se comenzó con éxito la construcción de otro acelerador, todavía más poderoso: hasta la energía de 70 mil millones de electrones-voltio (1). Los aceleradores adquirieron gran empleo para atender las necesidades de la industria socialista, al igual que la economía agropecuaria. Significó una gran realización el descubrimiento de un isótopo pesado del 102° elemento por un grupo de científicos bajo la dirección de G. Flerov, correspondiente de la Academia de Ciencias de la URSS.

En 1958, en la Unión Soviética comenzó a generar fluido eléctrico una central atómica con potencia de 100 mil kW y se emprendió la construcción de varias centrales atomoeléctricas de gran potencia. En particular, en 1969, se inició la construcción de una nueva central atomoeléctrica industrial con reactor de neutrones rápidos, con potencia práctica de 600 mil kW.

Otro ejemplo de empleo pacífico de la enegría del átomo y momento de viraje en la historia de las construcciones navales fue la botadura en la URSS del rompehielos atómico Lenin (1959), el primero del mundo, construido en los conocidos astilleros del Almirantazgo de Leningrado.

Desempeñó un papel relevante en el progreso de la física atómica el académico I. Kurchátov, tres veces Héroe del Trabajo Socialista, cuya vida fue una verdadera hazaña en aras de la ciencia y la Patria.

En el terreno de la física teórica hicieron nuevos descubrimientos los académicos N. Bogoliúbov y B. Pontecorvo, cuyas investigaciones les valieron el Premio Lenin.

Los descubrimientos de la física soviética, de reconocimiento mundial, estuvieron ligados inseparablemente a la obra de figuras tan eminentes de nuestra época como D. Skobeltsin, P. Kapitsa, I. Tamm, V. Véxler, L. Landáu, A. Alexándrov, Y. Zeldóvich, B. Konstantínov, L. Artsimóvich, M. Milliónschikov y otros (3).

Avanzaron con éxito las investigaciones en todas las direcciones de la matemática contemporánea. Se probó la posibilidad de resolver las teorías elementales de una amplia clase de campos normados, se hicieron relevantes descubrimientos en la esfera de la teoría analítica de los números (4), se logró puntualizar sustancialmente y argumentar ciertos problemas de la teoría de la probabilidad (5) y la estadística matemática, así como en otras ramas de dicha ciencia.

Contribuyeron en muchos aspectos al progreso de la economía del país las nuevas realizaciones de la ciencia química (las investigaciones de los académicos A. Nesmeyánov, N. Semiónov, I. Knuniants, A. Beloziorski, A. Tópchiev, A. Sadykov y otros). En particular, se realizaron varios trabajos de importancia básica en el terreno de la química cuántica, la petroquímica, la química y

la física de los compuestos macromoleculares, la química de las altas energías, los procesos de obtención y tratamiento de metales, etc.

Hicieron un aporte considerable a la ciencia los investigadores soviéticos dedicados a la mecánica, la radiofísica, la energética, la cibernética, etc. Merced a los trabajos del académico N. Chetáev y otros se formó definitivamente la escuela de la teoría de la estabilidad del movimiento del cuerpo sólido.

Son de mucha importancia para la economía agropecuaria, la medicina y ciertas ramas de la industria los resultados científicos de la biología. Se realizaron investigaciones con el fin de conocer las bases físicas, químicas y biológicas de la actividad vital. Se ampliaron continuamente las proporciones de las búsquedas científicas en el terreno de la biología molecular (las direcciones principales se consagraron a la estructura y la función de los ácidos nucleicos y al proceso de la biosíntesis de la proteína) y de la biofísica molecular (se descubrieron y se investigaron los estados excitados estables en las proteínas y los ácidos nucleicos), en el terreno de la fisiología del hombre y los animales, de la biología general (sobre todo la genética). Se ampliaron sustancialmente las investigaciones para la quimización de la agricultura, de mucha importancia para la elevación de los rendimientos de los cultivos y la productividad del ganado (6).

En la lucha por el incremento de la producción agropecuaria, a la par con los hombres de ciencia, participaron los seleccionadores prácticos. En 1962, más de 20 millones de hectáreas ocuparon los sembrados de híbridos y nuevas variedades de maíz obtenidos por B. Sokolov, M. Jadzhínov, G. Galéev, A. Musíiko y V. Kozubenko.

Significaron valioso aporte a la medicina los trabajos de L. Bogush (tratamiento de la tuberculosis), A. Vishnevski y B. Petrovski (enfermedades del corazón), N. Blojín y N. Petrov (tratamiento y profilaxis de enfermedades cancerosas), todos ellos Premio Lenin, y muchos otros científicos eminentes. Fue valorado altamente por la medicina mundial el preparado eficaz antipoliomielítico creado bajo la dirección de A. Smoródintsev y M. Chumakov. Cientos de institutos y laboratorios de investigación científica y decenas de miles de investigadores médicos se ocuparon intensamente en problemas de prolongación de la vida humana. Como hemos señalado antes, la duración media de la vida del hombre en la URSS a principios de la octava década alcanzó 70 años. Hacía ya aproximadamente 20 años que la Unión Soviética había ocupado el primer lugar del mundo por el número absoluto de médicos, así como por la proporción de éstos en el total de la población. Respecto de 1913, el

número de médicos por cada 10 mil habitantes a comienzos de los años 60 era 34 veces mayor en Turkmenia; 42 veces mayor en el Kazajstán y el Uzbekistán; 66 veces mayor en Kirguizia, y 112 veces mayor en el Tadzhikistán. Tan sólo en el primer semestre de 1973, a cuenta de las asignaciones del Estado, se construyeron y pusieron en servicio nuevos hospitales para 12 mil camas y nuevas policlínicas para 23 mil visitas por turno.

Ingeniería y tecnología

Imágen de la BESM-4. Fue la primer computadora soviética
basada
completamente en elementos semiconductores.

Importantes cambios cualitativos se registraron en el progreso de la construcción soviética de maquinaria. Aquí salieron a primer plano los problemas de resistencia y automatización. Los hombres de ciencia e ingenieros crearon muchas máquinas-herramienta automáticas y semiautomáticas de alto rendimiento con transmisión hidráulica y dispositivos copiadores para tratamiento de distintos materiales. Especial atención se prestó a la dirección programada del mecanizado de metales. Avanzó la teoría de la dirección automática (escuela del académico V. Trapéznikov).

En el dominio de la tecnología creció sin cesar la importancia de los métodos químicos de tratamiento de los metales. Merced al progreso de la industria de polímeros comenzó la producción de nuevos materiales que, además de desplazar a los naturales, poseen cualidades que la naturaleza no conoce. En 1962, los colaboradores del Instituto Patón de soldadura, dependiente de la Academia de Ciencias de la RSS de Ucrania, pusieron en práctica un nuevo método de soldadura automática de aceros al arco. Los metalúrgicos soviéticos resolvieron, en la práctica, el problema del empleo del gas natural en los altos hornos. Se investigó activamente la tecnología de la llamada micrometalurgia, o sea la obtención de hilos y cables metálicos superdelgados, sin los cuales es inconcebible el progreso de la técnica moderna.

La divulgación científica

Paso de gran significación para la formación de cuadros marxistas en la esfera de las humanidades fue la fundación, al poco de terminar la guerra, de la Academia de Ciencias Sociales, aneja al CC del PCUS. Comenzó a desempeñar un gran papel en el sistema de educación de los trabajadores la Sociedad de propagación de conocimientos científicos y políticos (hoy denominada Sociedad Znanie) fundada en 1947 a iniciativa de los científicos soviéticos. A finales de los años 40, en el sistema de la Academia de Ciencias de la URSS se organizaron varias filiales (de la península de Kola, de Yakutia, etc.), instituciones científicas de múltiples ramas, lo que aumentó en amplitud y profundidad la geografía de la ciencia (7).

[...] La construcción del comunismo incorporó a la participación activa en el fomento de la ciencia a las grandes capas de la población laboriosa de todas las repúblicas del país. Se unieron a la lucha por el progreso científico-técnico decenas de miles de obreros, ingenieros y peritos. En las empresas de Moscú, Leningrado, Sverdlovsk y otros centros industriales surgieron comisiones de asistencia al progreso técnico, oficinas de análisis económico, etc.

Ocuparon importante lugar en la lucha por el progreso de la ciencia y la técnica la Sociedad de inventores y racionalizadores de la URSS (su I Congreso se celebró en septiembre de 1959) y diversas sociedades científico-técnicas.

La ciencia soviética dispone de numerosos cuadros altamente calificados de científicos, cuyas filas se engruesan continuamente a cuenta de la afluencia de jóvenes investigadores. En el presente [1977], más de un millón de personas se ocupa en la URSS en trabajos científicos y en enseñanza científica. Es la cuarta parte de todos los trabajadores de la ciencia del mundo.

La inauguración de la era cósmica



Entre las grandes realizaciones de la ciencia soviética ocupan legítimamente el lugar principal los adelantos en el estudio del espacio cósmico y en la investigación del núcleo atómico. Estas realizaciones produjeron una auténtica revolución en la ciencia mundial y son de gran significación para los destinos del género humano. El 4 de octubre de 1957, en la URSS se puso en órbita el primer satélite artificial (spútnik) de la Tierra, con lo que se dio comienzo al cumplimiento del sueño secular del hombre: el asalto del Cosmos (8).

La palabra rusa spútnik arraigó de golpe en los diversos idiomas del mundo.

El progreso de la ciencia y la técnica en la URSS permitió a los soviéticos penetrar más y más hondo en los misterios de la naturaleza. Tan sólo en 1959 se lanzaron tres cohetes cósmicos. El primero pasó a ser el décimo planeta del sistema solar. El segundo llegó a la superficie de la Luna, llevando a la zona de los mares lunares de la Claridad y la Tranquilidad un gallardete con el escudo de armas de la URSS y la inscripción: Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Septiembre de 1959. El tercero puso una estación automática interplanetaria en órbita alrededor de la Luna y permitió fotografiar la cara invisible de la Luna. Se lanzaron al Cosmos animales, plantas e insectos terrestres con fines de experimentación. Los datos obtenidos brindaron nuevos conocimientos indispensables para la preparación del vuelo del hombre al Cosmos. La ofensiva sobre el Universo propició el nacimiento de una nueva rama de la ciencia: la física del Cosmos.

El 12 de febrero de 1961 se lanzó a la zona de Venus una estación interplanetaria soviética.

En la mañana del 12 de abril de 1961 se oyeron por radio las palabras: Habla Moscú. Transmiten todas las emisoras de la Unión Soviética. El 12 de abril de 1961 se ha lanzado en la Unión Soviética en órbita alrededor de la Tierra la nave-satélite cósmica Vostok, la primera del mundo, tripulada por un hombre. El piloto cosmonauta de la nave es el comandante de aviación Yuri Alexéevich Gagarin, ciudadano de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. A las 10 horas y 35 minutos (hora de Moscú) del mismo día, la nave cósmica soviética pilotada por el cosmonauta aterrizó en la URSS sin contratiempo en la zona fijada de antemano. Se dio a Y. Gagarin, con toda razón, el nombre de Colón del siglo XX.

El vuelo cósmico de Yuri Gagarin abrió vastas perspectivas de mayor conquista del espacio circunterrestre por el hombre.

El 6 de agosto de 1961, a las 9 horas de la mañana, se puso en órbita alrededor de la Tierra la nave-satélite Vostok-2 pilotada por G. Titov. El nuevo cosmonauta pasó 25 horas a grandes alturas, más allá de la atmósfera terrestre, siendo el primero en manejar una nave cósmica. El 16 de marzo de 1962 se lanzó al cielo el satélite Cosmos, el primero de la serie de sputniks de investigación científica. Después de éste se oyeron reiteradas veces comunicados acerca de la puesta en órbita circunterrestre de naves cósmicas con cosmonautas soviéticos a bordo. En el verano de 1962 se realizó el vuelo cósmico de A. Nikoláev y de P. Popóvich en naves-satélites Vostok-3 y Vostok-4, y al cabo de un año, el mundo fue testigo de otra victoria de la ciencia soviética: se realizó un nuevo vuelo en grupo de varios días de la nave Vostok-5 pilotada por V. Bykovski y Vostok-6 pilotada por Valentina Tereshkova, la primera mujer cosmonauta del mundo.

En noviembre de 1962 se lanzó en la dirección de Marte la estación automática interplanetaria Marte-1; el 2 de abril de 1963 salió en dirección de la Luna la estación soviética Luna-4.

El 12 de octubre de 1964, un nuevo y potente cohete puso en órbita de satélite de la Tierra, por vez primera en el mundo, la nave cósmica Vosjod-1 tripulada por tres personas: el ingeniero coronel V. Komarov, el colaborador científico K. Feoktístov y el médico cosmonauta B. Egórov. Por vez primera, un hombre de ciencia y un médico hacían sus observaciones directamente en el Cosmos. Los cosmonautas realizaron el vuelo sin usar escafandras ni sistema de catapultaje.

El 18 de marzo de 1965 salió a la órbita de satélite de la Tierra una nueva nave cósmica soviética -Vosjod-2-, cuyo vuelo inauguró una nueva página brillante en la historia de la penetración en el Cosmos: por vez primera en el mundo, el hombre abandonó la nave para salir al espacio cósmico. Este complejo experimento, que requería excepcional valor, fue realizado por el piloto cosmonauta A. Leónov, con la asistencia del jefe de la nave Vosjod-2, el piloto cosmonauta P. Beliáev.

Cabe estimar importante jalón en el estudio del Cosmos el alunizaje suave en la Luna, el 3 de febrero de 1966, de la estación automática soviética, que transmitió fotos de la superficie del satélite natural a la Tierra.

En abril de 1967 se probó la nave Soyuz-1. Tras cumplir todo el programa de vuelo, al aterrizar, debido a ciertas circunstancias imprevistas, murió el cosmonauta V. Komarov.

El 18 de octubre de 1967, la estación automática Venus-4, dotada de aparatos científicos, realizó por vez primera mediciones en la atmósfera de Venus, y a fines de octubre del mismo año, por vez primera en el mundo, se efectuó el primer empalme automático en órbita de satélites artificiales de la Tierra.

En 1968, el cosmonauta G. Beregovói realizó un vuelo en una nave nueva y más perfecta: Soyuz-3; se lanzaron dos estaciones en la dirección de Venus, que alcanzaron la superficie del planeta en mayo de 1969, llevando allí gallardetes soviéticos.

En enero de 1969 se efectuó en órbita circunterrestre el empalme de dos naves-satélites cósmicos: Soyuz-4, al mando del cosmonauta V. Shatálov, y Soyuz-5 al mando del cosmonauta B. Volynov, así como el paso de los cosmonautas E. Jrunov y A. Eliséev, a través del espacio abierto, de una nave a la otra.

El 11, 12 y 13 de octubre de 1969 se pusieron en órbita en torno a la Tierra tres naves cósmicas soviéticas: Soyuz-6 (con los cosmonautas teniente coronel G. Shonin e ingeniero de a bordo V. Kubásov), Soyuz-7 (con los cosmonautas coronel A. Filípchenko, ingeniero de a bordo V. Vólkov e ingeniero coronel V. Gorbatkó) y Soyuz-8 (con los cosmonautas V. Shatálov e ingeniero de a bordo A. Eliséev). Se cumplió un complejo conjunto de trabajos previstos por el programa del vuelo, en particular, por vez primera en la práctica mundial, se realizó en órbita un proceso tan complejo como la soldadura de metales.

La carrera espacial

Los años de 1969 y 1970 mostraron claramente las peculiaridades y la diferencia de los programas de la URSS y de los EE.UU. para la investigación del Cosmos. La Unión Soviética investigaba con sentido consecuente el espacio cósmico y los planetas del sistema solar, ante todo, con ayuda de aparatos cósmicos dirigidos y dando pasos concretos para crear estaciones científicas orbitales, mientras que los EE.UU. emprendieron el camino de la preparación y cumplimiento de un programa de desembarco de astronautas en la Luna (el programa Apolo).

El 16 de julio de 1969 se lanzó el Apolo XI (con los astronautas Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin). El 20 de julio, el módulo lunar de Apolo XI alunizó en el satélite natural de la Tierra. En noviembre del mismo año realizó un vuelo a la Luna la nave Apolo XII: Los astronautas trajeron a la Tierra 36 kilos de muestras de suelo del satélite.

En la misma época, la Unión Soviética lanzó la nave pilotada Soyuz-9 y las estaciones automáticas para el estudio de la Luna, Venus y el espacio circunterrestre e interplanetario.

Del 1 al 19 de junio se realizó el vuelo de Soyuz-9 (jefe de la nave, A. Nikoláev, ingeniero de a bordo, V. Sevastiánov, candidato a doctor en Ciencias Técnicas). Su programa era investigar el efecto duradero del conjunto de factores del vuelo en el organismo del hombre y, ante todo, comprobar la capacidad de trabajar activamente en medio de la imponderabilidad durante un largo período. El vuelo significó un paso importante en la creación de estaciones orbitales.

El vuelo de la estación automática Luna-16 (septiembre de 1970) permitió resolver un complejo problema científico-técnico de la cosmonáutica: la toma de muestras de suelo de la Luna con medios automáticos y su transporte a la Tierra. El 20 de octubre se envió a la Luna, para regresar a la Tierra la estación automática Zond-8. El 17 de noviembre alunizó en la parte occidental del Mar de las Lluvias Luna-17, que llevó allí el aparato automóvil Lunajod-1. Durante diez meses y medio se llevó a cabo un experimento cósmico único en su género, con empleo de un sistema lunar de transporte para realizar un vasto conjunto de investigaciones científico-técnicas. Lanzada el 17 de agosto de 1970, la estación automática interplanetaria Venus-7 alcanzó el planeta Venus el 15 de diciembre, investigó las capas inferiores de la atmósfera hasta la superficie y, por vez primera, transmitió a la Tierra información científica directamente desde la superficie de otro planeta del sistema solar.

La primera estación orbital

[...] Durante el vuelo conjunto de dos días (abril de 1971) de la nave cósmica Soyuz-10 (con los cosmonautas V. Shatálov, A. Eliséev y N. Rukavíshnikov) con la primera estación científica orbital se realizó un conjunto de complejas investigaciones para comprobar la capacidad de funcionamiento de distintos sistemas perfeccionados.

Relevante hazaña en aras de la ciencia patria y mundial fue el vuelo de la estación Saliut (con el teniente coronel G. Dobrovolski, jefe de la nave, el ingeniero de a bordo V. Vólkov y el ingeniero probador V. Patsáev). Durante el vuelo orbital de inusitada duración (del 6 al 30 de junio de 1971), los cosmonautas cumplieron un complejo programa de investigaciones en la nave Soyuz-11 y durante el vuelo en la estación científica orbital Saliut. Al regresar a la Tierra en la nave de transporte Soyuz-11, los valerosos cosmonautas murieron, pero su vuelo hizo un aporte inapreciable al progreso de la cosmonáutica.

[...] A principios de 1975 se puso en órbita la nave cósmica Soyuz-17, pilotada por los cosmonautas A. Gúbarev y G. Grechko, que empalmó con la estación [espacial]. Tras pasar a ésta, los dos cosmonautas cumplieron en 30 días de vuelo un extenso programa de investigaciones y experimentos científico-técnicos.

Después de aterrizar Soyuz-17, la tripulación de la nave cósmica Soyuz-18, P. Klimuk y V. Sevastiánov, empalmó con la estación, pasó a ella y trabajó a bordo 63 días. Fue éste el más largo vuelo cósmico, durante el que se llevó a cabo un vasto programa de investigaciones científicas.

Eminente experimento cósmico fueron el empalme y el vuelo conjunto en julio de 1975 de la nave soviética Soyuz-19 con los cosmonautas A. Leónov y V. Kubásov, y la nave norteamericana Apolo con los cosmonautas T. Stafford, V. Brand y D. Slayton. El 17 de julio, las naves empalmaron, en la órbita comenzó a funcionar un conjunto cósmico internacional. Soyuz-Apolo fue el prototipo de las futuras estaciones internacionales.

[...] Fue prueba de notables éxitos de la ciencia y la técnica soviéticas el lanzamiento de estaciones automáticas interplanetarias. El 22 y el 25 de octubre de 1975 se pusieron en órbita de satélites artificiales de Venus las estaciones automáticas Venus-9 y Venus-10. Los aparatos de descenso de las estaciones realizaron un aterrizaje suave en la superficie del planeta en distintos lugares y transmitieron a Tierra fotografías de la superficie de Venus. Así, por vez primera en la historia, se crearon satélites artificiales de Venus y se obtuvieron fotografías de la superficie de este planeta.

Las investigaciones del Cosmos contribuyen al rápido progreso de muchas ramas de las ciencias naturales y la técnica, a la creación de nuevas disciplinas científicas (biología, medicina y física cósmicas). La conquista de los espacios cósmicos ha acelerado el ritmo de la revolución científico-técnica, ha exigido la creación de la metalurgia de calidad, la producción de nuevos materiales e, indudablemente, tiene ya ahora mucha importancia para el avance de numerosas ramas de la economía nacional.

La ciencia es una fuerza productiva

En la URSS, la ciencia contemporánea se va erigiendo en fuerza productiva directa de la sociedad. Los científicos soviéticos han logrado notables éxitos. La propia ciencia se industrializa rápidamente. Su base experimental se amplía a cuenta de instalaciones que, por su escala, nada tienen que envidiar a las empresas industriales.

Han salido a primer plano los trabajos relacionados con las rápidas calculadoras electrónicas. El impetuoso proceso de matematización de las más diversas ramas del saber ha dado vida en el último decenio al surgimiento de muchas ideas fecundas que han formado la base de la cibernética, la biónica y otras direcciones importantes del progreso científico-técnico. La simulación matemática en la química, la biología y las distintas esferas de las ciencias técnicas durante el cumplimiento del plan septenal y del octavo plan quinquenal aceleró la marcha de las investigaciones y contribuyó a la aplicación práctica más rápida de los adelantos de la ciencia. El progreso de la ciencia ahora depende más que nunca del pertrechamiento técnico del experimento. A fin de satisfacer las crecientes demandas de la ciencia soviética surgió en los años 60 una nueva rama de la industria: la construcción de aparatos científicos.

[...] Los adelantos de la ciencia soviética encarnan el trabajo de los hombres de ciencia de todas las repúblicas del país. En los últimos años han sido puestos en marcha nuevos reactores atómicos en Kíev y Tbilisi, en Letonia y Uzbekistán. Antes de la revolución no había un solo colaborador científico en Kirguizia, y ahora trabajan en la república más de 25 mil. Cerca de 40 instituciones científicas funcionan dentro del sistema de la Academia de Ciencias de la RSS de Kazajia y alrededor de 600 se hallan en Ucrania.

[...] En la sociedad socialista desarrollada, cuando la ciencia llega a ser el factor decisivo del crecimiento de las fuerzas productivas de la sociedad, los científicos soviéticos procuran que se utilicen con la máxima eficacia las riquezas y las fuerzas de la naturaleza en beneficio de los trabajadores, en aras del fortalecimiento de la paz en todo el mundo. La sociedad comunista, que se construye con el trabajo creador y abnegado del pueblo soviético, será la más alta encarnación del progreso social y científico-técnico.

Historia de la URSS, Editorial Progreso, Moscú, 1977, tomo III, pgs.265 a 284

Añadidos nuestros:

(1) Un sincofasotrón es un tipo gigantesco de acelerador de partículas subatómicas que, como otros parecidos (ciclotrones, betatrones, sincrotrones) incrementa la energía cinética de partículas cargadas colocándolas dentro de campos electromagnéticos para utilizarlas como proyectiles contra núcleos atómicos.
(2) La afirmación de que la cibernética estaba prohibida en la Unión Soviética es, por tanto, falsa.
(3) P.L. Kapitsa fue quien realizó en 1937 un descubrimiento tan decisivo para la Física moderna como la superfluidez.
(4) Aunque el texto no lo menciona, fue el matemático I.M.Vinogradov quien impulsó esta teoría.
(5) La axiomatización de la teoría de probabilidades la realizó en 1925 el gran matemático soviético A.N. Kolmogorov, quizá el mayor matemático del pasado siglo.
(6) Sorprendentemente el texto tampoco cita las trascendentales aportaciones del biólogo A.Oparin al estudio del origen de la vida en el universo.
(7) Desde los años treinta existía en la Unión Soviética una disciplina pionera llamada Naukovodemia, un especie de ciencia de la ciencia, que recopilaba y analizaba quién, cómo y dónde se investigaba y publicaba en todo el mundo a fin de que el conocimiento fuera accesible a todos los que desearan aprender.
(8) En la Unión Soviética se hablaba de cosmos y de cosmología por influencia ideológica, específicamente rusa, que los comunistas heredaron, derivada de las corrientes filosóficas más avanzadas de su país de mediados del siglo XIX. En occidente se utilizan preferentemente las expresiones universo y astronomía.

domingo, 8 de junio de 2008

Última declaración en los Procesos de Moscú (1938)

Nikolai Ivanovich Bukharin

Me parece verosímil pensar que cada uno, de los que estamos ahora sentados en este banquillo de los acusados tenia un extraño desdoblamiento de conciencia, una fe incompleta en su tarea contrarrevolucionaria. No digo que no existiera esta conciencia, sino que estaba incompleta. De ahí esa especie de semiparálisis de la voluntad, esa lentitud de reflejos. Me parece que somos unas personas cuyos reflejos son hasta cierto punto lentos. Esto no proviene de la ausencia de ideas consecuentes, sino de la grandeza objetiva de la edificación socialista. La contradicción entre la aceleración de nuestra degeneración y esa lentitud de reflejos traduce la situación del contrarrevolucionario, o, con más precisión, del contrarrevolucionario que se desenvuelve en el marco de la edificación socialista en progreso. Se crea entonces una doble psicología. Cada uno de nosotros puede comprobarlo en su fuero interno, pero no quiero entregarme aquí a profundos análisis psicológicos.

A veces, yo mismo me entusiasmaba al glorificar en mis escritos la edificación del socialismo; pero poco después cambiaba de actitud debido a mis acciones prácticas de carácter criminal. Se formó en mí lo que, en la filosofía de Hegel, se llama una conciencia desgraciada. Esta conciencia desgraciada difería de la conciencia ordinaria porque era al mismo tiempo una conciencia criminal.

Lo que constituye el poder del Estado proletario no es solamente el haber aplastado a las bandas contrarrevolucionarias, sino también el haber descompuesto interiormente a sus enemigos, el haber desorganizado su voluntad. Esto no ocurre en ningún otro sitio, y no podría existir en ningún país capitalista.

Me parece que, cuando empiezan a manifestarse dudas y vacilaciones en ciertos sectores intelectuales de Occidente y América, a propósito de los procesos que han tenido lugar en la U.R.S.S., es debido, en primer lugar, a que estas personas no tienen en cuenta una diferencia radical: en nuestro país, el adversario, el enemigo, posee al mismo tiempo esa doble conciencia, esa conciencia desdoblada. Y me parece que esto es lo que hay que comprender ante todo.

Si me permito detenerme en estos problemas, es a causa de que yo tenía en el extranjero considerables relaciones entre calificados intelectuales, principalmente con científicos. Y debo explicarles lo que cada pionero sabe en nuestro país, en la U.R.S.S.

A menudo se justifica el arrepentimiento mediante toda una serie de cosas absurdas como, por ejemplo, el polvo del Tíbet, etcétera. En mi caso particular, diré que en la cárcel donde permanecí casi un año, trabajé, estuve ocupado, conservé la lucidez de espíritu. He aquí el mentís práctico a todas las tonterías, a todos los chismes contrarrevolucionarios.

Se habla asimismo de hipnosis. Pero en este proceso he asumido mi defensa jurídica, me he orientado sobre el terreno y he polemizado con el Fiscal. Y cualquier persona, aunque no tenga mucha experiencia en las diferentes especialidades de la medicina, tendrá que reconocer que no ha existido hipnosis.

A menudo se explica el arrepentimiento por un estado de espíritu a lo Dostoievski, por las cualidades físicas del alma (el «alma eslava»). Esto es cierto, por ejemplo, para personajes como Aliocha Karamazov, para los personajes de novelas tales como el Idiota y otros tipos de Dostoievski. Ellos están dispuestos a exclamar en público: «Pegadme, ortodoxos, soy un criminal».

Pero, no es ésta la cuestión. En nuestro país, el «alma eslava» y la psicología de los héroes de Dostoievski son cosas extinguidas desde hace tiempo: pertenecen al pluscuamperfecto. Estos tipos ya no existen en nuestro país, como no sea en los patios de las casas provincianas, ¡o quizá ni ahí! En cambio, esta psicología subsiste en Europa occidental.

Ahora quiero hablar de mí mismo, de los motivos que me llevaron a arrepentirme. Ciertamente, hay que decir que las pruebas de mi culpabilidad juegan también un importante papel. Durante tres meses permanecí encerrado en mis negativas. Después inicié el camino de la confesión. ¿Por qué? El motivo estriba en que, durante mi encarcelamiento, pasé revista a todo mi pasado. En el momento en que uno se pregunta: «Si mueres, ¿en nombre de qué morirás?», aparece de repente y con sorprendente claridad un abismo profundamente oscuro. No había nada por lo que mereciese la pena morir, si pretendía hacerlo sin confesar mis errores. Por el contrario, todos los hechos positivos que resplandecían en la Unión Soviética tomaban proporciones diferentes en mi conciencia. Esto fue lo que en definitiva me desarmó, lo que me obligó a doblar mis rodillas ante el Partido y ante el país. Cuando me pregunto: «Bien, no vas a morir. Si por cualquier milagro quedas con vida, ¿cuál será- entonces tu objetivo? Aislado de todo el mundo, enemigo del pueblo, en una situación que no tiene nada de humana, totalmente alejado de lo que constituye la esencia de la vida ...». Y en seguida recibo la misma contestación a esta pregunta. En estos momentos, ciudadanos jueces, todo personalismo, todo rencor, los restos de irritación, de amor propio y otras muchas cosas caen por sí mismas, todo desaparece. Y cuando llegan a nuestros oídos los ecos de la vasta lucha emprendida por el pueblo soviético, todo esto ejerce su acción, y nos encontramos ante la completa victoria moral de la U.R.S.S. sobre sus adversarios arrodillados. Una casualidad puso en mis manos un libro de la biblioteca de la cárcel, el de Feuchtwanger, donde se hablaba de los procesos de los trotskistas. Me produjo una gran impresión. Pero debo decir que Feuchtwanger no llegó al fondo de la cuestión, se detuvo a mitad de camino. Para él no todo está claro, mientras que en la realidad todo lo está. La historia mundial es un tribunal universal. Los líderes trotskistas han fracasado y han sido arrojados al foso. Es justo. Pero no se puede proceder como lo hace Feuchtwanger, principalmente en lo relativo a Trotsky, cuando lo coloca en el mismo plano que Stalin. En este punto, sus planteamientos son totalmente erróneos, puesto que, en realidad, todo el país está detrás de Stalin. &Eeacute;l es la esperanza del mundo, es el creador. Napoleón dijo en una ocasión: el destino es la política. El destino de Trotsky es la política contrarrevolucionaria.

Voy a acabar pronto. Estoy hablando, quizás, por última vez en mi vida.

Quiero explicar cómo llegué a la necesidad de capitular ante el poder judicial y ante vosotros, ciudadanos jueces. Nos alzamos contra la alegría de la nueva vida, con métodos de lucha completamente criminales. Rechazo la acusación de haber atentado contra la vida de Vladimir Ilich, pero reconozco que mis cómplices de la contrarrevolución, conmigo al frente, intentaron acabar con la obra de Lenin, continuada por Stalin con un éxito prodigioso. La lógica de esta lucha, bajo una capa ideológica, nos hacía descender paso a paso hasta el más oscuro cenagal. Una vez más se ha probado que el abandono de la posición bolchevique señala el paso al bandidismo político contrarrevolucionario. Hoy el bandidismo contrarrevolucionario ha sido aplastado; hemos sido derrotados, nos hemos arrepentido de nuestros horribles crímenes.

En realidad, no se trata de arrepentirse, ni tampoco de mi arrepentimiento. Incluso sin esto, el Tribunal puede dar su veredicto. Las confesiones de los acusados no son obligatorias. La confesión de los acusados es un principio jurídico medieval. Pero se ha producido la derrota interior de las fuerzas contrarrevolucionarias; y hay que ser Trotsky para no rendirse. Mi deber es demostrar aquí que, en el paralelogramo de fuerzas que ha trazado la táctica contrarrevolucionaria, Trotsky ha sido el primer motor del movimiento. Y sus más violentas manifestaciones -el terrorismo, el espionaje, el desmembramiento de la U.R.S.S., el sabotaje- provenían ante todo de esta fuente.

Fuente: http://www.marxists.org


viernes, 23 de mayo de 2008

Canasta histórica del Socialismo

Extraído de Civilización Socialista

Por fin se encontraban los combinados soviético y norteamericano en una final de baloncesto. Era el año 1972, y el entrenador norteamericano Henry Iba presumía de tener el mejor equipo de la historia, sin embargo el sólido bloque soviético demostró su superioridad durante todo el partido imposibilitando el juego individualista norteamericano gracias al esfuerzo colectivo.

Hasta ese momento el combinado norteamericano nunca había sido derrotado en competiciones internacionales, pero la imparable rueda de la historia le estaba dando una terrible lección, ya que la selección soviética se impuso en el marcador durante todo el partido. La reacción norteamericana fue actuar a la desesperada y durante los últimos 10 minutos de juego ordenó a sus jugadores que presionaran contundentemente al caballeroso y deportivo estilo soviético.

La estrategia les dio resultado y sorprendentemente el equipo norteamericano logra ponerse por delante en el marcador por primera vez en los últimos 3 segundos. 7 jugadores y el equipo técnico soviético pidieron tiempo muerto, el árbitro no lo vio y no para el juego hasta que queda 1 único segundo para finalizar el partido. Tras consultar con sus asistentes admite su error y pide restablecer a 3 segundos el tiempo de juego...la Unión Soviética saca desde su cancha.

Un pase corto, un pase largo y el balón se pierde...el indisciplinado equipo norteamericano entra en éxtasis e invade el campo cometiendo una ilegalidad. El árbitro consulta con la mesa enojado, ya que no se habían restablecido los 3 segundos tal y como había pedido, que junto con la invasión de campo por parte de los jugadores norteamericanos provoca que se repita la jugada.

Enseshko se sitúa debajo de su propio tablero y lanza un misil que con increíble precisión llega a las manos de Alexander Belov que se alza en el cielo por encima de Joyce y Forhes, que no pueden hacer otra cosa que admirar como su rival encesta delante suya en el último segundo con suma facilidad.


Henry Iba encolerizó de tal forma que hasta perdió la cartera, donde según él llevaba 370 dólares, posiblemente una calumnia más para desprestigiar una victoria histórica del deporte socialista sobre la hegemonía norteamericana. Resultado final 51-50 a favor de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. La rabieta de los norteamericanos fue tal que recurrieron el resultado a la FIBA y aun hoy en día se niegan a reconocer la victoria soviética, sus medallas de plata descansan en algún edificio del COI.

Los norteamericanos juraron venganza y tuvieron que pasar 16 años hasta que las dos selecciones se volvieran a cruzar en competición olímpica. Esta vez en Seul 88, donde el deporte socialista golpeó una vez más de manera contundente a los norteamericanos con un resultado 82-76.

Civilización Socialista les sugiere que se deleiten con las históricas imágenes:


sábado, 10 de mayo de 2008

Tributo y Gloria eterna el Ejército Rojo, Ejercito Proletario

2 de mayo de 1945 El fascismo es aplastado por la Revolución Bolchevique

Proletariado y arte

Fuente: marxist.org

Anatoli V. Lunacharsky

[Tesis del informe a la Primera Conferencia de Organizaciones de Cultura Proletaria -Proletkult- de toda Rusia.]


1. El arte puede ser denominado universal en la medida en que todo lo valioso en las obras de siglos y pueblos es parte inalienable del tesoro de la cultura universal.

2. A nadie, sin embargo, se le ocurre negar las diferencias obvias entre el arte de las distintas épocas y pueblos.

3. Nosotros, los marxistas, sabemos que estas diferencias no se explican a través de conceptos imprecisos tales como el espíritu nacional, la época o el clima, sino por el régimen social, determinado, a su vez, por la correlación entre las clases.

4. El arte es, o bien expresión pura de la ideología de tal o cual clase, o bien experimenta sobre sí las influencias cruzadas de varias clases; pero el análisis clasista de la obra de arte es el método más fructífero para su investigación.

5. El arte de una misma clase no es siempre idéntico. Hay ejemplos clásicos de la evolución del arte de clase: gérmenes, período de aspiraciones, clasicismo, realismo, romanticismo de la desesperación, misticismo.

6. A pesar de eso, todas las etapas de la evolución del arte de una clase dada están teñidas por la psicología de la clase en cuestión.

7. Intento de caracterizar el futuro arte proletario partiendo de estos planteamientos.

8. La independencia de la creación proletaria se expresa en su originalidad, en nada artificial, y presupone la familiarización con todos los frutos de la cultura anterior.

9. La intelectualidad desempeña ya un cierto papel en el nacimiento del arte proletario por vía de la creación de una serie de obras de carácter transitorio.




Escrito: En 1918, para la I Conferencia de Organizaciones de Cultura Proletaria de Toda Rusia, realizada en Moscú, 15-20 de sept., 1918.
Primera edición: Editorial Judozhesvennaya Literatura, Moscú, 1967.
Digitalización: Marxists Internet Archive, junio de 2000 .
Fuente: A. V. Lunacharsky, Sobre arte y literatura, Ed. Arte y Literatura, La Habana - Cuba, 1985.
Esta Edición: Marxists Internet Archive, 2000.


domingo, 27 de abril de 2008

En defenza de la URSS

Hace 14 años el Pueblo Soviético salía a la calle en defensa del Soviet Supremo y la constitución Soviética.
La burguesía respondió con represión brutal, fusilamientos y torturas como es su costumbre. Por supuesto fue transmitido por las cadenas monopólicas en vivo.
Las huelgas, las tomas de destacamentos de la policía y el ejercito en manos de obreros jóvenes no alcanzó para frenar la traición. Sa calcula en tres mil las muertes por la represión en esos días. Queda la experiencia que se acumula y forma parte de lo que vendrá.




viernes, 25 de abril de 2008

Nadeshda KRUPSKAYA

Revolucionaria bolchevique, miembra del gobierno soviético y de la editorial de Iskra. Promovió el Día Internacional de la Mujer en Rusia. También recordada por haber sido la compañera y consejera de V. I. Lenin.




PREFACIO
a la primera edición rusa de
Diez días que estremecieron al mundo de John Reed

Escrito: En ruso, en 1919
Primera publicación: En 1919, en John Reed, Diez días que estremecieron al mundo, 1a edición rusa.
Versión al castellano: Carmelo Saavedra.
Digitalización: Carlos G.
Fuente: John Reed, Diez días que estremecieron al mundo, La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1967.


DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO es el título que John Reed ha dado a su asombrosa obra. Este libro describe, con una intensidad y un vigor extraordinarios, los primeros días de la Revolución de Octubre. No se trata de una simple enumeración de hechos, ni de una colección de documentos, sino de una serie de escenas vividas y a tal punto típicas, que no pueden por menos de evocar, en el espíritu de los que fueron testigos de la revolución, episodios análogos a los que ellos presenciaron. Todos estos cuadros, tomados directamente de la realidad, traducen de manera insuperable el sentimiento de las masas y permiten así captar el verdadero sentido de los diferentes actos de la gran revolución.

Se antoja extraño, a primera vista, que este libro lo haya escrito un extranjero, uri americano que ignora la lengua del país y sus costumbres. Al parecer, tendría que haber caído, a cada paso, en los errores más ridículos y omitido factores esenciales.

No suelen escribir así los extranjeros sobre la Rusia soviética. O no entienden los acontecimientos, o generalizan los hechos aislados, que no siempre son típicos. Verdad es que casi ninguno fue testigo personal de la revolución.

John Reed no fue un observador indiferente. Revolucionario apasionado, comunista, comprendía el sentido de los acontecimientos, el sentido de la gigantesca lucha. De ahí esa agudeza de visión, singla cual no habría podido escribir un libro semejante.

Tampoco los rusos hablan de otro modo de la Revolución de Octubre: o bien formulan un juicio general, o bien se limitan a describir los episodios de que fueron testigos. El libro de John Reed ofrece un cuadro de conjunto de la insurrección de las masas populares tal como realmente se produjo, y por ello tendrá una importancia muy particular para la juventud, para las generaciones futuras, para aquellos a cuyos ojos la Revolución de Octubre será ya historia. En su género, el libro de John Reed es una epopeya.

John Reed está inseparablemente unido a la revolución rusa. Amaba la Rusia soviética y se sentía cerca de ella. Abatido por el tifus reposa al pie de la muralla roja del Kremlin. Quien ha descrito los funerales de las víctimas de la revolución como lo hizo John Reed, merece tal honor.

N. KRUPSKAYA


lunes, 21 de abril de 2008

Veintitrés escalones más abajo

Fuente : Rebelión
26-10-2007
Sobre los muertos del comunismo soviético y los del capitalismo ruso


Víctor Trushkov
Pravda

Traducido del ruso por Josafat S. Comín

En la historia no hay nada ni nadie, salvo las personas, que al actuar entren inevitablemente en relación unas con otras. La gente es el principal recurso de cualquier desarrollo social. Es maravilloso disponer de unas riquezas naturales únicas, pero sólo con el trabajo de la gente se convertirán en riquezas sociales. Es el ABC del marxismo. Y cuando se comienza a hablar sobre valoraciones de los recursos del país, la población es lo que habríamos de tener en cuenta en primer lugar.

La gente astuta y malintencionada que trabaja actualmente en este campo de la historia, ha creado una gran cantidad de mitos y leyendas, que en ocasiones degeneran en auténticas patrañas.

Los detractores profesionales del socialismo y del sistema soviético, son los que más empeño ponen.

Es como si hubiesen organizado una competición entre si, para ver quién de ellos, del modo más indecente e imperdonable, se atreve a inventar un mayor número de “víctimas del Poder Soviético” en los años 30. 60 millones de personas…80 millones…100 millones…se sobreentiende que refiere a población adulta, ante todo hombres. Parece que ni se les pasa por la cabeza, que todas esas fábulas las podría rebatir cualquier chiquillo de 5º de primaria.

La población de la URSS en el año en que se creó el estado unificado ascendía a 136,1 millones de personas. De los cuales, a finales de 1922, 63 millones eran hombres. ¿Qué nos queda si restásemos aunque fuese esos 60 millones de míticas víctimas? ¿Quién luchó entonces en la Gran Guerra Patria? ¿De dónde salieron entonces en una sola República Socialista Federativa Soviética Rusa, 51 millones de hombres en 1939? En total en toda la Unión Soviética había en aquel momento cerca de 93 millones.

Tomemos una comparación más, que siempre rehúsan hacer los antisoviéticos. Me refiero a los tiempos de crecimiento en la RSFSR y en los Estados Unidos de Norteamérica (que era el nombre oficial hasta la Segunda guerra mundial de los actuales EE UU). ¿Por qué de la Federación Rusa y no de toda la Unión Soviética? Porque en los años 30, el territorio de la RSFSR no sufrió variaciones, mientras que en la URSS entraron cuatro nuevas repúblicas –Moldavia, Letonia, Lituania, Estonia,- así como Ucrania occidental y Bielorrusia occidental. En los 13 años, que pasaron entre los censos de población de los años 1926 y 1939, el número de habitantes de la RSFSR creció en un 13,5%. Por cierto, que esto no son datos de la Dirección Central de Estadística de la URSS, cuyas cifras tanto gustan poner en duda los defensores del capitalismo, sino datos que han sido escrupulosamente verificados por los estudiosos del actual Instituto de Investigaciones Científicas de Estadística, dependiente de la Agencia de Estadística de la Federación Rusa (Rosstat).

La población de los EE UU de Norteamérica, que continuaba ascendiendo gracias a los flujos migratorios de Europa y otras partes del mundo, en la década entre 1930 y 1940, creció en un 8%. Son datos muy elocuentes.

Pero volvamos a Rusia. En los años 30 la población aumentó en 13 millones de personas. Comparemos estos datos con el crecimiento poblacional en la Rusia zarista en una época bastante próspera, comparada con la actual, como fue la primera década del s.XX. Durante el periodo comprendido entre 1901 y 1910, la población de Rusia creció en 13,37 millones de personas.

Volvamos al detallado estudio del director del IEC de estadística de la Agencia de Estadística de la Federación Rusa, el profesor Vasili Simchera: “Desarrollo de la Economía en Rusia durante 100 años. Sucesión histórica” (editorial Nauka. 2006). En este trabajo se analiza minuciosamente la dinámica de la cantidad de población durante el s.XX. Son especialmente interesantes los datos sobre el crecimiento anual de la población. Veamos cuales fueron las variaciones que se dieron en el periodo entre la Guerra Civil y la Gran Guerra Patria.

Las consecuencias demográficas de la guerra civil fueron muy perceptibles, incluso en 1923, cuando el crecimiento aún era negativo en un 0,2%. Por el contrario, en los 3 años siguientes, comenzando desde el 24 a 1926 ambos inclusive, se dio un crecimiento record, que alcanzó el 1,9% anual. Después, en los 11 años siguientes, se observó un crecimiento estable de la población.

En la RSFSR, crecía a razón de un 1,1% (algo más de un millón anual). Y de repente, observamos otro repunte. De nuevo, y en el transcurso de tres años, se da un notable crecimiento demográfico, cifrado en un 1,6% anual (1,7 millones al año). Pero presten atención a los años de que estamos hablado: 1938, 1939, 1940.

No, no tengo la menor intención de desmentir, con todo el conjunto de datos estadísticos fiables comprobados y revisados en múltiples ocasiones en el Instituto de investigaciones Científicas de la Agencia de Estadística de la Federación Rusa, el que hubiese represión en la segunda mitad de los años 30. Y por desgracia tuvieron un carácter masivo. Pero rechazo categóricamente la acusación que se hace contra el Partido Comunista Bolchevique y el Poder Soviético, de que se llevase a cabo un genocidio contra su propio pueblo. El mito sobre ese supuesto genocidio es falso de principio a fin. Acusar de ello al Partido Comunista y al Estado Soviético, es una calumnia maligna, como lo demuestra la imparcial estadística.

DURANTE EL s.XX. LA POBLACIÓN DE RUSIA creció en 76,1 millones de personas. Es decir en más de dos veces. Los científicos han calculado, que la población del país hubiera podido multiplicarse por cuatro en relación con 1900. Pero hubo, sobre todo, 3 “fosos demográficos” que lo impidieron.

El primero de ellos está relacionado con la Primera Guerra Mundial y la Guerra Civil. Durante esos años la población se vio reducida en 3,2 millones de personas. El Poder Soviético pudo restituir las pérdidas de las dos guerras en apenas dos años, y ya para 1925 fue superado el pico del periodo prebélico, en cuanto a población se refiere. En total, en los años de la construcción socialista, previos a la 2ª Guerra Mundial, la población de la RSFSR aumentó en 20 millones.

La segunda fosa demográfica profunda, fue “excavada” durante la Gran Guerra Patria. Además hay que tener en cuenta que la guerra seguía causando nuevas víctimas hasta el año 1950, incluido. El número total de población, que no dejaba de descender durante la década de 1941 a 1950, se estima en 8,6 millones. De ellos, a 2,6 millones la muerte los alcanzó con su huesuda mano, en los cinco años que siguieron a la Gran victoria. Recuperar la población a niveles previos a la contienda sólo se pudo en 1955.

La tercera fosa demográfica es posiblemente la más trágica, ya que resulta imposible encontrar justificación. Fue excavada en años de paz. En ese periodo, de acuerdo con las valoraciones comúnmente aceptadas, ya no se llevaba contra nosotros ninguna “guerra fría”. La restauración del capitalismo “fusila” implacablemente a casi un millón de personas al año. Y así lleva haciéndolo 16 años.

Hoy quedan en la Federación Rusa los mismos habitantes que había en 1984 en la RSFSR. En cuanto a niveles de población, hemos vuelto a cifras anteriores al inicio de la Perestroika. ¿Acaso no es esto simbólico? Y amargo, no en menor medida.

23 años borrados del curso demográfico natural de la historia de Rusia. 23 escalones más abajo. ¿Acaso no es suficiente? Es lo mismo que duró el reinado del zar Nicolás II “el Sangriento”, y que trajo como consecuencia la Gran Revolución Socialista de Octubre.

LA PROPAGANDA DE LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA se esfuerza en justificar la agonía del país atribuyéndolo al eco demográfico de la guerra. Es cierto que la invasión del fascismo a la Unión Soviética genera ese eco. Pero atribuirle a él el actual genocidio (un genocidio auténtico, no inventado por astutos y mañosos políticos manipuladores) es imposible.

La primera ola del eco demográfico de la Gran Guerra Patria llegó hasta nosotros en la segunda mitad de los años 60, tras dos décadas, desde la Victoria. Entre 1968 y 1971 el crecimiento de la población cayó casi a la mitad y se quedó en el 0,5% anual. Los cuatro años siguientes, ese indicador no pudo pasar del 0,6%. Luego la curva de crecimiento fue nuevamente hacia arriba y se acerco al 1%.

La segunda ola siempre es más débil, menos perceptible. Pero no se puede ignorar. Es cierto, que medio siglo después del comienzo de la Gran Guerra, es decir en los años 1990-1991, el crecimiento de la población en comparación con los años anteriores, se vio reducido a la mitad, bajando hasta un 0,4% anual.

Pero posteriormente comenzó la extinción. Desde 1994 la cifra total de población del país se ha reducido en 6,7 millones de personas. Las perdidas reales fueron 1,5 veces más, ya que hay que tener en cuenta, que en esos años llegaron a la Federación Rusa más de 3,5 millones de personas, provenientes de los “nuevos estados”.

Por consiguiente, la restauración capitalista ha “fusilado” a no menos de 10 millones de rusos. Eso es más, que las perdidas de población que sufrió Rusia entre 1941 y 1950.

SE DEDUCE, QUE EL CAPITALISMO, IMPUESTO AL PAÍS POR LA FUERZA , no es menos inhumano que el fascismo hitleriano. Se está destruyendo sin compasión el principal recurso del país. En consecuencia, para la salvación de Rusia, ese capitalismo inhumano debe ser vencido de una manera tan decidida e implacable, como nuestros padres y abuelos acabaron con el odiado enemigo, ofreciendo al planeta una Gran Victoria.

En esta lucha actual –la guerra es la guerra-, la selección de los medios viene definida por las circunstancias. Una papeleta electoral, si sabemos utilizarla de modo razonable, puede convertirse en leyenda, al igual que las “katiushas”. Siempre y cuando, claro está, que la potencia de fuego de la papeleta sea respaldada por la ofensiva de todo el pueblo trabajador.

Original publicado en la edición 118 del Pravda con fecha 25 de octubre de 2007


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Publicado por El Verdugo en el Umbral para De regreso a OKTUBRE el 10/28/2007 03:06:00 PM

domingo, 20 de abril de 2008

Carta al Comité Central del Partido Comunista Soviético


A. Gramsci





Escrito: En en Octubre de 1926.
Digitalización: Aritz, setiembre de 2000.
Edición Digital: Marxists Internet Archive, 2000.




Queridos camaradas:

Los comunistas italianos y todos los trabajadores conscientes de nuestro país han seguido siempre con la mayor atención vuestras discusiones. En vísperas de cada congreso y de cada conferencia del P.C.R. hemos estado siempre seguros de que, a pesar de la aspereza de las polémicas, la unidad del Partido no se hallaba en peligro; aún más, estábamos seguros de que al alcanzar una superior homogeneidad ideológica y orgánica, a través de tales discusiones, el Partido estaría mejor preparado y dotado para superar las múltiples dificultades inherentes al ejercicio del poder en un Estado obrero. Hoy, en vísperas de vuestra XV Conferencia no tenemos la misma seguridad que en el pasado; nos sentimos irresistiblemente angustiados; nos parece que la actual postura del bloque de las oposiciones y la dureza de las polémicas en el P.C. de la URSS exigen la intervención de los partidos hermanos. Es precisamente esta profunda convicción la que nos impulsa a dirigiros esta carta. Podría suceder que el aislamiento en que nuestro Partido se ve forzado a vivir nos haya llevado a exagerar los peligros que se refieren a la situación interna del Partido Comunista de la URSS; en todo caso no son exagerados nuestros juicios sobre las repercusiones internacionales de esta situación y, como internacionalistas, queremos cumplir con nuestro deber.

La situación interna de nuestro partido hermano de la URSS nos parece diferente y mucho más grave que en las precedentes discusiones, porque hoy vemos producirse y verificarse una escisión en el grupo central leninista que ha sido siempre el núcleo dirigente del Partido y de la Internacional. Una escisión de este género, independientemente de los resultados numéricos en las votaciones del Congreso, puede tener las más graves repercusiones, no sólo si la minoría de oposición no acepta con la máxima lealtad los principios fundamentales de la disciplina revolucionaria del Partido, pero también si sobrepasa, en el curso de su lucha, ciertos límites que son superiores a toda la democracia formal.

Una de las más preciosas enseñanzas de Lenin ha sido la de que debemos estudiar mucho los juicios de nuestros enemigos de clase. Pues bien, queridos camaradas, lo cierto es que los periódicos y los hombres de Estado más notables de la burguesía internacional contemplan atentamente este carácter orgánico del conflicto existente en el núcleo fundamental del Partido Comunista de la URSS, cuentan con la escisión de nuestro partido hermano y están convencidos de que la misma llevará a la disgregación y a la lenta agonía de la dictadura proletaria, que esa escisión determinará esa catástrofe de la revolución que no lograron las invasiones y las insurrecciones de los guardias blancos. La misma fría circunspección con que hoy la prensa burguesa trata de analizar los acontecimientos rusos, el hecho de que procure evitar, en lo que le es posible, la violenta demagogia que le caracterizaba en el pasado, son síntomas que deben hacer reflexionar a los camaradas rusos, hacerles más conscientes de su responsabilidad. Hay aún otro motivo por el que la burguesía internacional cuenta con la posible escisión, o con la agravación de la crisis interna del Partido Comunista de la URSS. El Estado obrero existe en rusia ya desde hace nueve años. Es cierto que sólo una pequeña minoría de las clases trabajadoras, e incluso de los mismos partidos comunistas en los otros países, está en condiciones de reconstituir en su conjunto todo el desarrollo de la revolución y de encontrar, incluso en los detalles que constituyen la vida cotidiana del Estado de los Soviets, la continuidad del hilo rojo que conduce hasta la perspectiva general de la construcción del socialismo. Y esto no exclusivamente en aquellos países en que no existe la libertad de reunión y la libertad de prensa ha sido completamente suprimida o está sometida a limitaciones inauditas, como en Italia (donde los tribunales han secuestrado y prohibido la impresión de los libros de Trotsky, Lenin, Stalin, Zinoviev y, últimamente hasta del Manifiesto Comunista), sino también en los países en que aún nuestros partidos tienen la libertad de proporcionar a sus militantes y a la masa en general una documentación suficiente. En esos países, las grandes masas no pueden comprender las discusiones que tienen lugar en el Partido Comunista de la URSS, particularmente cuando alcanzan la violencia actual y afectan no a un aspecto de detalle, sino a todo el conjunto de la línea política del Partido. No sólo las masas trabajadoras en general, sino la misma masa de nuestros partidos ven y quieren ver en la República de los Soviets, y en el Partido que está en el gobierno, una única unidad de combate que actúa en la perspectiva general del socialismo. Y sólo en cuanto las masas occidentales europeas ven a Rusia y al partido ruso desde este punto de vista, aceptan voluntariamente, y como un hecho históricamente necesario, que el Partido Comunista de la URSS sea el partido dirigente de la Internacional, sólo por eso hoy la República de los Soviets y el Partido Comunista de la URSS constituyen un formidable elemento de organización y de propulsión revolucionaria.

Los partidos burgueses y socialdemócratas, por la misma razón, explotan las polémicas internas y los conflictos existentes en el Partido Comunista de la URSS; quieren luchar contra la influencia de la Revolución rusa, contra la unidad revolucionaria que en todo el mundo se está forjando en torno al Partido Comunista de la URSS. Queridos camaradas, es sumamente significativo que en un país como Italia, donde las organizaciones estatales y del partido del fascismo logran aplastar toda manifestación importante de vida autónoma de las grandes masas obreras y campesinas, es significativo que los periódicos fascistas, especialmente en las provincias, estén llenos de artículos, técnicamente bien elaborados para la propaganda, con un mínimo de demagogia y expresiones injuriosas, en los que se busca demostrar, con evidente esfuerzo de objetividad, que en la actualidad, según las mismas manifestaciones de los líderes más conocidos del bloque de la oposición del Partido Comunista de la URSS, el Estado de los Soviets está transformándose, de toda evidencia, en un puro Estado capitalista, y que, por tanto, en el duelo mundial entre fascismo y bolchevismo, el fascismo prevalecerá. Esta campaña, si bien muestra cuán enorme es la simpatía de que goza la República de los Soviets en las grandes masas del pueblo italiano, que en algunas regiones no recibe desde hace seis años más que escasa literatura ilegal del Partido, también muestra que el fascismo, que conoce muy bien la real situación interna italiana, ha aprendido a trabajar con las masas y procura utilizar la postura política del bloque de las oposiciones para romper definitivamente la firme hostilidad de los trabajadores al gobierno de Mussolini y para conseguir, al menos, un estado de ánimo en el que el fascismo aparezca como una ineluctable necesidad histórica, no obstante la crueldad y las calamidades que le son inherentes.

Nosotros creemos que en el marco de la Internacional, nuesto Partido es el que más resiente las repercusiones de la grave situación existente en el Partido Comunista de la URSS. Y no sólo por las razones expuestas que son, digamos, externas, relacionadas con las condiciones generales del desarrollo revolucionario en nuestro país. Sabéis que todos los partidos de la Internacional han heredado, de la vieja socialdemocracia y de las diferentes tradiciones nacionales existentes en cada país (anarquismo, sindicalismo, etc.) una masa de prejuicios y de motivos ideológicos que representan la causa de todas las desviaciones de derecha y de izquierda. En estos últimos años, y particularmente después del V Congreso mundial, nuestros partidos estaban llegando, a través de una dolorosa experiencia, de crisis dolorosas y extenuantes, a una efectiva estabilización leninista, estaban convirtiéndose en verdaderos partidos bolcheviques. Nuestros cuadros proletarios estaban formándose en la base, en las fábricas; los elementos intelectuales estaban siendo sometidos a una rigurosa selección y a la prueba severa y dura del trabajo práctico, en el terreno de la acción. Esta reestructuración se operaba bajo la guía del Partido Comunista de la URSS, en su complejo unitario, y de todos los grandes dirigentes del Partido de la URSS. Pues bien, la agudeza de la actual crisis y la amenaza de escisión, abierta o latente que entraña, paraliza este proceso de desarrollo y de reestructuración de nuestros partidos, cristaliza las desviaciones de derecha e izquierda, retarda una vez más el éxito de la unidad orgánica del Partido mundial de los trabajadores. Y es particularmente sobre este aspecto que consideramos nuestro deber de internacionalistas llamar la atención de los camaradas más responsables del Partido Comunista de la URSS. Camaradas, en estos nueve años de historia mundial habéis sido el elemento organizador y propulsor de las fuerzas revolucionarias de todos los países; la misión que habéis desempeñado no tiene precedentes en toda la historia del género humano que puedan comparársele por su amplitud y profundidad. Pero hoy estáis destruyendo vuestra propia obra, estáis degradando y corréis el riesgo de anular el papel dirigente que el Partido Comunista de la URSS había conquistado bajo el impulso de Lenin; nos parece que la violenta pasión de las cuestiones rusas os hace perder de vista los aspectos internacionales de las propias cuestiones rusas, os hace olvidar que vuestros deberes de militantes rusos pueden y deben ser realizados sólo en el marco de los intereses del proletariado internacional.

El Buró Político del PCI ha estudiado con la máxima prontitud y atención que le eran posible todos los problemas que están hoy en discusión en el Partido Comunista de la URSS. Las cuestiones que hoy se os plantean a vosotros, pueden plantearse ante nosotros mañana. También en nuestro país las masas rurales constituyen la mayoría de la población trabajadora. De otra parte, los problemas inherentes a la hegemonía del proletariado se nos presentarán de forma manifiestamente más compleja y aguda que en la propia Rusia, porque la densidad de la población rural en Italia es enormemente más grande, porque nuestros campesinos cuentan con una riquísima tradición organizativa y han conseguido siempre hacer sentir muy sensiblemente su peso específico de masa en la vida política nacional, porque en nuestro país el aparato organizativo eclesiástico tiene dos mil años de tradición y se ha especializado en la propaganda y en la organización de los campesinos, de modo inigualado en cualquier otro país. Si bien es verdad que nuestra industria está más desarrollada y que el proletariado tiene una notable base material, también es cierto que esta industria no cuenta con materias primas en el país y se halla, en consecuencia, más expuesta a las crisis; por ello el proletariado sólo podrá desempeñar su función dirigente si muestra gran espíritu de sacrificio y se libera plenamente de todo residuo de corporativismo reformista o sindicalista.

Desde este punto de vista realista, y que nosotrso creemos leninista, el Buró Político del PCI ha estudiado vuestras discusiones. Hasta ahora hemos expresado una opinión del partido sólo sobre la cuestión estricta de la disciplina de las fracciones, queriendo atenernos a la recomendación que hicísteis después del XIV Congreso de no trasladar la discusión de vuestros problemas a las secciones de la Internacional. Declaramos en este momento que consideramos fundamentalmente justa la línea política de la mayoría del C.C. del Partido Comunista de la URSS y que en este sentido se pronunciará, evidentemente, la mayoría del partido italiano si fuera necesario abordar la cuestión. No queremos, y lo consideramos innecesario, hacer agotación, propaganda, con vosotros y con los camaradas del bloque de las oposiciones. No haremos una lista de todas las cuestiones particulares, con nuestro juicio al lado de cada una de ellas. Repetimos que nos impresiona que la posición de las oposiciones afecte al conjunto de la línea política del C.C., al corazón mismo de la doctrina leninista y de la actividad política de nuestro Partido de la Unión. Lo que se discute es el principio y la práctica de la hegemonía del proletariado, son las relaciones fundamentales de alianza entre obreros y campesinos lo que se pone en discusión y en peligro, es decir, los pilares del Estado Obrero y de la Revolución. Camaradas, no se ha visto jamás en la historia que una clase dominante, en su conjunto, tenga condiciones de existencia inferiores a las de ciertos elementos y estratos de la clase dominada y supeditada. La historia ha reservado esta inaudita contradicción al proletariado; en esta contradicción residen los mayores peligros para la dictadura del proletariado, particularmente en los países donde el capitalismo no había alcanzado un gran desarrollo y no había logrado unificar las fuerzas productivas. Y es de esta contradicción, que de otra parte aparece también bajo ciertos aspectos en algunos países capitalistas en los que el proletariado ha alcanzado objetivamente una elevada función social, de donde nacen el reformismo y el sindicalismo, el espíritu corporativo y las estratificaciones de la aristocracia obrera. Y sin embargo, el proletariado no puede convertirse en clase dominante si no supera con el sacrificio de los intereses corporativos esta contradicción, no puede mantener su hegemonía y su dictadura si, pese a haberse transformado en clase dominante, no sacrifica sus intereses inmediatos a los intereses generales y permanentes de la clase. En efecto, es fácil hacer demagogia en este particular, fácil insistir en los aspectos negativos de la contradicción: "¿Eres tú el dominador, oh obrero mal vestido y mal alimentado? o ¿el hombre de la NEP, con su abrigo de pieles y todos los bienes de la tierra a su disposición?" También los reformistas, tras una huelga revolucionaria que ha incrementado la cohesión y la disciplina de las masas, pero que ha empobrecido aún más a los trabajadores, dicen: "¿Para qué haber luchado? Ahora quedáis más arruinados y pobres." Es fácil hacer demagogia en este terreno y es difícil no hacerla cuando la cuestión ha sido planteada en los términos del espíritu corporativista y no en los del leninismo, de la doctrina de la hegemonía del proletariado que se sitúa en una determinada posición y no en otra.

Este es para nosotros el elemento esencial de vuestra discusión, donde reside la raíz de los errores del bloque de las oposiciones y el origen de los peligros latentes contenidos en su actividad. En la ideología y en la práctica del bloque de las oposiciones renace toda la tradición de la socialdemocracia y del sindicalismo, tradición que ha impedido, hasta el momento, al proletariado occidental organizarse en clase dirigente.

Únicamente una firme unidad y una firme disciplina en el Partido que gobierna el Estado obrero puede asegurar la hegemonía proletaria en el régimen de NEP, es decir, en el pleno desarrollo de la contradicción que hemos subrayado. Pero la unidad y la disciplina en este caso no pueden ser mecánicas y forzadas; tienen que ser leales y de convencimiento y no la de un destacamento enemigo prisionero o asediado que no piensa más que en la evasión o en la salida por sorpresa.

Esto, queridos camaradas, es lo que hemos querido deciros con espíritu de amigos y hermanos, aunque se trate de hermanos menores. Los camaradas Zinoviev, Trotsky y Kamenev han contribuido, vigorosamente a educarnos para la revolución, nos han corregido, en ocasiones, con energía y severidad; han sido nuestros maestros. A ellos especialmente nos dirigimos en tanto que principales responsables de la actual situación, porque queremos estar seguros de que la mayoría del C.C. de la URSS no se propone aplastarles en la lucha y está dispuesta a evitar medidas extremas. La unidad de nuestro partido hermano de Rusia es necesaria para el desarrollo y el triunfo de las fuerzas revolucionarias mundiales; para ello todo comunista e internacionalista debe estar dispuesto a hacer los máximos sacrificios. Los perjuicios causados por un error del Partido unido son fácilmente superables; los de una escisión o los de una prolongada situación de escisión latente pueden ser irreparables y mortales.

Con saludos comunistas,

El Buró Político del PCI.